miércoles, 16 de agosto de 2017

La universidad en crisis a tres años de vigencia de la ley:

La universidad en crisis

 a tres años de vigencia de la ley:

 DR. LUÍS PISCOYA HERMOZA  

 


No se nota que la norma haya ayudado. Por ejemplo: “El límite de edad establecido por el art. 84° es una medida obsoleta abandonada por las universidades de USA y del Reino Unido que son las más calificadas del mundo”.

Alumnos estudiantes universitarios en salón de clases aula

LUIS PISCOYA HERMOZA

I. CRISIS INSTITUCIONAL CRECIENTE
El objetivo de este artículo es mostrar los hechos evidentes probatorios del impacto negativo de la denominada Ley Mora en el precario sistema universitario peruano, operado a través de las decisiones ilegales de la SUNEDU aplicadas a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, su institución más representativa.

A lo anterior se suma el silencio condescendiente de dicha superintendencia con las violaciones de la legalidad y ética protagonizadas por las personas favorecidas por sus arbitrariedades, convalidando situaciones que hasta la fecha aceleran el deterioro académico legal y moral desencadenado por el Rectorado 2001–2006 convirtiendo el Campus en un mercado de votos y de venalización de los delegados estudiantiles a través del pago de dietas prohibidas expresamente por la Ley Nº 23733.

II. LA SUNEDU REFORZANDO LA VIOLENCIA
Es un hecho deducible que la Ley 30220 no puso fin a los pagos ilegales a las dirigencias estudiantiles que, enmascaradas y armadas, se apoderaron violentamente de las puertas del Campus durante la primera semana de enero de 2016 recibiendo el subrepticio costeo de sus necesidades vitales de día y noche mientras demandaban que la SUNEDU nombre como Rectora interina a una Vicerrectora que había sido durante un periodo rectoral participante activa de la administración del Rector Cotillo, cuyo ejercicio fue dejado sin efecto por la SUNEDU al siguiente día del año nuevo.
Sin embargo la Presidenta de la SUNEDU en acto público, rodeada por seis miembros del Consejo Universitario, reconoció como Rectora interina a la candidata de los enmascarados que reconocían en una inscripción en las paredes a un docente denominado Zenón como el guía de sus acciones, dándose la coincidencia que ese nombre coincidía con el de un docente de la Facultad de Letras de San Marcos que figuraba simultáneamente como miembro del Comité directivo de la SUNEDU y que por añadidura lideraba en la universidad un grupo político electorero junto con el exrector Manuel Burga, entonces asesor del presidente de la Comisión de Educación del Congreso de la República.

III. ESTATUTO SANMARQUINO
Las acciones venales y violentas de las dirigencias estudiantiles y la decisión de la Presidenta de la SUNEDU de convalidar y reforzar los procedimientos violentos para capturar cargos universitarios, dieron continuidad a las acciones ilegales, institucionalizadas durante el rectorado del asesor antes mencionado, transgrediendo esta vez el artículo Nº 91 del Estatuto de San Marcos que desde el año 1983 normaba el procedimiento legal y respetuoso de los valores académicos para encargar el rectorado, en procesos de transición, evitando que oportunistas, doctorados en programas de postgrado, seducidos por los encantos de los RdR, limitados a horarios nocturnos, ensombrezcan la excelencia académica que debe caracterizar a la autoridad de la Universidad Decana de América.
Tal como fue el caso de los Rectores reconocidos internacionalmente por su entereza y estatura académica en el contexto de la creciente sociedad del conocimiento y de la globalización. Entre ellos se cuentan Godofredo García, Carlos Monge, Aurelio Miro Quesada, José León Barandiarán y Luis Alberto Sánchez, entre otros.

IV. COMO FUENTE DE ILEGALIDAD
La transgresión del Estatuto, entonces vigente, dando lugar a una rectora interina ilegal generó, con el silencio de la SUNEDU, una sucesión de ilegalidades de graves consecuencias hasta el presente para la estabilidad jurídica de San Marcos.
La primera acción deplorable de la rectora ilegal fue reconocer como Presidente del Comité Electoral a un docente que no cumplía la condición de ser el profesor más antiguo en la categoría principal como lo establecía la primera disposición complementaria transitoria de la Ley 30220, pese a que fue advertida reiteradamente de su ilegal decisión.
Tanto ella y el seudopresidente se apresuraron a convocar a elecciones con un Reglamento de elecciones que no fue publicado con adecuada anticipación con un cronograma que dificultaba fuertemente, con excesivos requisitos, el trámite para inscribir oportunamente candidaturas, salvo que se tenga información privilegiada lo que era posible para el grupo político dirigido por el Asesor del promotor de la ley y el docente miembro de la SUNEDU y candidato voceado al cargo de Rector.

V. DECADENCIA ACADÉMICA
La elección de los miembros de la Asamblea Estatutaria se hizo en condiciones de ilegalidad total porque la misma ilegal Rectora reconoció mediante la RR N° 01334-R-16 en vísperas del acto electoral que el presidente del Comité Electoral no era el docente más antiguo en la categoría de Principal. Sin embargo, no procedió a suspender el acto electoral porque un acto jurídico imperfecto es nulo y también lo son sus consecuencias. A pesar de ello, la SUNEDU no ha objetado la legalidad de la Asamblea Universitaria y de su Estatuto pese a que se trata, por añadidura, de un texto autoritario y entrópico que atenta contra la estabilidad jurídica de todo lo actuado hasta la fecha, lo que demanda un reordenamiento que detenga el deterioro académico progresivo de la San Marcos registrado por los evaluadores internacionales más calificados que aportan los resultados que se describen a continuación.
Las organizaciones con mayor prestigio internacional en su condición de evaluadoras de la Educación Superior Universitaria son las siguientes:

VI. EVALUACIÓN DE SHANGHAI
La Universidad Jiao Tong de Shanghai publica en inglés anualmente el ranking denominado actualmente Shanghai Ranking registrando las 500 universidades de más alto nivel académico en escala mundial, durante los últimos dos años con respecto al año de publicación. San Marcos desde la primera edición de este Ranking (2003), hasta la fecha, no ha tenido presencia alguna en esta evaluación que privilegia en su metodología la variable producción de conocimiento.
Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria SUNEDU

VII. LA EVALUACIÓN DE LONDRES
La institución denominada QS Univesity Ranking es la más completa evaluadora centrada en América Latina, publicando anualmente el Ranking que registra a las 300 universidades de la Región, más notables académicamente. Las posiciones de San Marcos en los años 2014, 2015 y 2016 han sido 57°, 60° y 70°, respectivamente, lo que prueba un deterioro académico progresivo en un lapso coincidente con la vigencia de la Ley 30220.
Asimismo, esta evaluadora inglesa y la organización IREG han acuñado la calificación de Universidades de Clase Mundial a las que figuran en su Ranking y también a las que figuran en el de Shanghai conocido por las siglas ARWU.
El hecho de que se trate de una evaluadora con sede en Londres y que sea la que ha elaborado los rankings publicados por el Suplemento de Educación Superior del diario Times abona en favor de su imparcialidad y eficiencia.

VIII. LA EVALUACIÓN USA
3. La institución evaluadora de universidades más reconocida en Estados Unidos se denomina U.S. News y publica un Ranking específico para América Latina titulado Best Global Universities in Latin America que registra a las 10 universidades de la Región calificadas como las más destacadas por sus rendimientos en la investigación académica. Figuran en su edición 2017, 4 universidades de Brasil, 3 de Chile, 1 de Argentina, 1 de México y 1 de Colombia. El hecho de que la UNMSM sea la más antigua de América contrasta con su posicionamiento internacional muy precario a la luz de las evaluaciones internacionales.

IX. LA NECESIDAD DE CREAR SOLUCIONES PROPIAS
Al respecto, habiéndonos visitado especialistas en pruebas de admisión al pregrado de Chile y Colombia, mostrando las características de su sistema nacional de evaluación de postulantes a estudios universitarios, despertando entusiasmo entre algunas autoridades universitarias y miembros de la burocracia del MINEDU, lo que justifica anotar el riesgo que entraña la transferencia precipitada de soluciones sin tomar en cuenta el hecho de que nuestros vecinos nos llevan aproximadamente 50 años en el manejo serio de la Psicometría para la selección educacional masiva conducida con un respeto a la especialización científica que en nuestro contexto cultural es muy escaso.

X. LA NECESIDAD DE ACADÉMICOS
Los hechos descritos prueban de manera concluyente que la aplicación de la Ley 30220,dirigida por la actual SUNEDU, no es un factor de mejoramiento de la calidad de la universidad representativa del país y sus símiles sino del aceleramiento de su deterioro académico y organizacional, efecto que se explica por el hecho de que dicha ley carece de disposiciones que potencien las variables académicas que están direccionadas a la búsqueda de la verdad que, plasmada en conocimiento, constituye la potestad de la especie humana que ha asegurado su supervivencia y desarrollo.

XI. NEUTRALIZAR LA MEDIOCRIDAD ELECTORERA
El límite de edad establecido por el art. 84° es una medida obsoleta abandonada por las universidades de USA y del Reino Unido que son las más calificadas del mundo. Y es que en ellas prominentes científicos (inclusive premios Nobel) como Bertrand Russell, Linus Pauling, W.O. Quine, Karl Popper, entre otros, han ejercido la docencia hasta los 90 años en beneficio de generaciones de investigadores que protagonizan la producción de los paradigmas revolucionarios. Lo que han probado los desempeños de dichos genios es que lo que explica su creatividad es que todos ellos se dedicaron a la producción cognoscitiva desde antes de los 20 años y lograron doctorados sobresalientes satisfaciendo en exceso, a lo largo de sus vidas, las exigencias formales demandadas por la carrera académica.

XII. ES IMPERATIVO DETENER LA ENTROPÍA UNIVERSITARIA
La Ley 30220 es un atentado contra la excelencia académica en la medida que está enviando a su casa, sin evaluación alguna, a docentes entre los cuales se cuentan los más calificados del país desde su juventud hasta después de los 70 años y mantiene como autoridades a docentes sin tempranas graduaciones, pero tardíos doctorados en las vísperas de las elecciones cumpliendo el requisito mínimo gracias a su militancia en un grupo electorero que frecuentemente encubre a un partido político.

Para suspender la protección a la mediocridad generalizada se debería:

1.Restituir los dos años a los programas de Maestría.

2.Exigir acreditar capacidad de comunicación en la lengua de la comunidad científica internacional para ingresar a la Maestría.

3.Y, asimismo, ordenar acreditar capacidad de comunicación en dos lenguas extranjeras de comunicación científica reconocidas por UNESCO, para acceder al Doctorado.

4. Para suprimir la protección que la Ley 30220 da a la elección de autoridades mediocres se debe:
4.1 Para ser Rector se debe ser profesor principal con un doctorado de 10 años de antigüedad obtenido en una EPG autorizada por la SUNEDU o su reemplazante.

4.2 Para ser Decano es necesario ser profesor principal con un doctorado en la especialidad profesional con al menos ocho años de antigüedad.

4.3 Para ser Director de la Escuela de Postgrado o de una UPG se debe ser profesor principal en la especialidad profesional con un doctorado de 8 años de antigüedad.
4.4 Para ser profesor de postgrado se debe tener un doctorado con 05 años de antigüedad en la especialidad materia de la enseñanza.
4.5 El jurado de la Maestría y Doctorado debe estar constituido por 05 especialistas reconocidos con doctorado, de los cuales solo el asesor puede ser de la misma facultad.
4.6 A falta de una sección de incompatibilidades, por ejemplo, debe ser incompatible ser alumno de la EPG de una universidad y a la vez ser directivo o autoridad en la misma para evitar que la sustentación de tesis se convierta en una sesión de cómplices.
4.7 Debe ser incompatible ser asesor de tesis de un pariente consanguíneo o político.
4.8 Las sustentaciones de tesis deben ser actos públicos exhibidos en medios digitales o impresos con anticipación de 10 días útiles, en horario laboral y precisando el título de la tesis.

XIII ¿QUÉ HACER?
Considerando que las evaluaciones internacionales citadas ponen en evidencia que la Ley 30220, por sus carencias y excesos obsoletos, es un obstáculo para la excelencia académica, nos permitimos solicitar al Congreso de la República que, previa verificación de los hechos descritos, ejerza las facultades que le asignan los artículos 96°, 97° y 102° de nuestra Constitución para aproximarnos al desarrollo sustentable.

Por Diario UNO el agosto 14, 2017

sábado, 12 de agosto de 2017

El abandono del pensamiento sobre lo peruano

El abandono del pensamiento sobre lo peruano.




Hoy día en el Perú lo peruano se refiere en los medios, principalmente,  sólo a la comida, a la música, la televisión basura y sus medios asociados y timidamente al paisaje en relación al negocio con el turismo. Todo lo demás que se refiera al Perú es visto como predica indebida. Todo aquello que no sea dirigido por el negocio de una "empresa privada" es sospechoso en unos casos y en otro es abandonado y ninguneado.

Este ninguneo no es inocente, responde a la predica constante de que lo que le interesa al Perú son los programas de basura de la televisión y aquello que hace la empresa privada. 

Cuando hay una publicación de cualquier tema, sólo interesa aquello que reponde a los intereses de una "empresa" y que esta avalada por la TV basura y por su corte de propietarios que responden a los intereses de los empresarios, y comerciantes agrupados bajo un sólo lema que es el de los negocios privados.

Con este marco de referencia todo el aparato mediático olvida interesadamente aquello que todos los peruanos que no estamos metidos en esta mermelada valoramos y consideramos de importancia para el Perú.

En mi concepto hoy día se puede señalar 10 puntos claves que son los que le interesa al Perú.

1. El regalo que hace el gobierno actual de todos los puertos peruanos a los empresarios chilenos. Todo el litoral peruano esta siendo regalado a las plantas procesadoras de pescado chilenas. Desde el Norte hasta el sur esto se viene dando en forma creciente y sumado a esto estan las cuotas de pesca que se viene otorgando a éstas empresas extrajeras asociadas a éstos mismos personajes del gobierno.

ver: La Razón 



2. El regalo que hace el el gobierno actual del Oleoducto peruano a la empresa TECHINT. Sus socio son personales del gobierno. 

http://elcomercio.pe/economia/peru/petro-peru-asociaria-techint-oleoducto-norperuano-noticia-446509
http://elcomercio.pe/economia/negocios/gobierno-pone-concesion-gasoducto-sur-peruano-160547
http://www.gatoencerrado.net/store/noticias/102/102983/detalle.htm
http://rpp.pe/politica/judiciales/cuales-fueron-los-principales-socios-de-odebrecht-en-peru-noticia-1035300
http://rpp.pe/economia/economia/sempra-y-techint-comprarian-participacion-de-odebrecht-en-gasoducto-noticia-990220
http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/7794461/08/16/Sempra-y-Techint-arrebatan-a-Ferrovial-un-gasoducto-en-Peru.html

3. Las reservas de petroleo peruano en el lote 192 se las quiere otorgar el gobierno a consorcios privados chilenos en lugar de otorgarlos a PETROPERU.

http://larepublica.pe/impresa/economia/701237-10-verdades-sobre-el-lote-192-y-el-ingreso-de-petroperu
http://larepublica.pe/economia/1072142-peru-perderia-us-13-mil-millones-si-el-lote-192-no-se-adjudica-a-petroperu
http://larepublica.pe/economia/1066871-perupetro-descalifica-a-petroperu-para-operar-lote-192-por-razones-economicas

4. El gobierno esta favoreciendo a que toda la comercialización de alimentos en el PERÚ se concentre en los MALLS comerciales de propiedad chilena en todo el litoral costero y del interior. Estos MALLS son propiedad de chilenos.

5. Los puertos del litoral peruano se vienen dando en concesión a empresas chilenas quienes estan controlando la producción y la comercialización en todo el PERÚ.

https://cavb.blogspot.pe/2014/10/el-saqueo-chileno-del-peru-el-robo-del.html

6. El gas para exportación quieren anularlo con el proposito de venderlo a la minería chilena. Pretendenden eliminar la PETROQUIMICA que es una de las llaves para el desarrollo del sur del PERÚ. Todo esto esta vinculado al capital chileno asociado con personajes del gobierno.

http://semanaeconomica.com/article/sectores-y-empresas/energia/139451-gasoducto-sur-peruano-exportar-electricidad-a-chile-es-la-mejor-alternativa/
http://gestion.pe/economia/ppk-espera-que-peru-venda-energia-chile-y-lleven-relaciones-amistosas-2166386
https://www.youtube.com/watch?v=8Zzmu6G9JZ0
http://www.rumbominero.com/noticias/energia/cnpc-tambien-tiene-interes-en-petroquimica-en-el-sur/

7. En cuanto a la minería se ha inventado un nuevo sistema para sacar el mineral del país, en camiones, con flotas de camiones chilenos quienes estarían sacando de esta manera el mineral, para evitar construir un ferrocarril que competiría con  los intereses de las empresas chilenas.

http://gestion.pe/economia/ministerio-transportes-busca-que-carga-minera-solo-vaya-tren-mineroductos-2099910

8. Se pretende privatizar las empresas de agua, caso de SEDAPAL, para favorecer a los lobbies del gobierno.

http://www.manueldammert.com/etiquetas/lobby

9. Se ha pretendido entregar territorios peruanos a las empresas comerciales chilenas en las fronteras.  Esto esta penado por ley, razón por la cual no ha recibido atención de la prensa unilateral que defiende todo aquello que esta en contra de los intereses del Perú.

http://blogs.gestion.pe/hoysiatiendoprovincias/2012/09/tacna-frontera-y-los-supermerc.html
http://gestion.pe/empresas/inversiones-chilenas-frontera-tacna-esta-posicion-produce-ante-pedido-malls-2196059
https://www.pressreader.com/peru/diario-expreso-peru/20170727/281479276485251

10. Estos puntos son sólo algunos que son los que le interesan al PERÚ, sin embargo en silencio y bajo la mesa sigue la arremetida de estos lobbies apañados por sus socios.






domingo, 6 de agosto de 2017

Book Review: Foucault: The Birth of Power by Stuart Elden

Book Review:
Foucault: The Birth of Power by Stuart Elden



Click to share on Twitter (Opens in new window)92Click to share on Facebook (Opens in new window)92Click to share on LinkedIn (Opens in new window)Click to share on Google+ (Opens in new window)11Click to share on Pinterest (Opens in new window)11Click to share on Reddit (Opens in new window)Click to email this to a friend (Opens in new window)Click to print (Opens in new window)

In Foucault: The Birth of Power, Stuart Elden outlines how the theorisation of power was the essential tool developed within Foucault’s work and political activities in the early 1970s following his return from Tunisia. Drawing on writings, interviews, lectures and unpublished or newly available manuscripts, Elden offers an indispensable read for those looking to gain further insight into Foucault as a writer, philosopher and activist, recommends Syamala Roberts. 

Foucault: The Birth of Power. Stuart Elden. Polity Press, 2017.

Find this book: amazon-logo

In his conclusion to Foucault: The Birth of Power, the political theorist and geographer Stuart Elden cites Michel Foucault on writing:

Basically, I do not like to write. […] Writing interests me only to the degree that it incorporates the reality of combat […] I would like my books to be like a kind of scalpel, Molotov cocktails, or undermining tunnels and to be burned up after use like fireworks (Dits et écrits 152; see 186-87).

Foucault’s contemporary Gilles Deleuze also described Foucault’s works in terms of instrumentality, although in less violent language –as ‘tool boxes’ for readers (187). In this volume, Elden argues that the theorisation of power was the essential tool Foucault developed during the early 1970s.

The period that forms the focus of Foucault: The Birth of Power is from the late 1960s to 1975, when Foucault returned from three years of teaching in Tunisia to a post-1968 France whose political and intellectual landscape had changed utterly. These are the years of ‘the political Foucault’, of wanderings ‘from the streets to the archive, from the classroom to the desk’ (20), in Elden’s own words, during which Foucault worked with the Groupe d’information sur les prisons (GIP), medical groups and on campaigns for abortion rights.

Elden draws on the familiar works of this period (between the publication of The Archaeology of Knowledge and the completion of Discipline and Punish), lecture courses at the Collège de France, short writings and interviews, as well as unpublished manuscripts from the Bibliothèque Nationale de France (BNF) and material related to Foucault’s activism from the Institut Mémoires de l’édition contemporaine. The corpus thus provides an overview that would otherwise be inaccessible to anyone but the specialised scholar. Furthermore, Elden’s task is not a simple matter of systematisation: in addition to his dislike of writing, Foucault was famous for his vexing of epistemology. In a lecture course, he described knowledge as ‘allied first with malice’ (33). We consider, then, the work of a writer with a deep aversion to writing, and a philosopher who does not love knowledge, or, at least, one who shows us that knowledge is constructed, shifting, multiple and intertwined with power.

For this reason, Elden’s book on the genesis of Foucault’s theory of power is, necessarily, an account of forms of knowledge. Elden challenges the accepted notion that knowledge is only a concern of the early Foucault writing produced at the end of the 1960s. Rather, he shows that the problem of knowledge is a pervasive preoccupation throughout Foucault’s work.

Image Credit: ‘Life in the Panopticon’ (Anokarina CC BY SA 2.0)

The first three chapters of The Birth of Power, headed ‘Measure’, ‘Inquiry’ and ‘Examination’, are structured around these three forms of knowledge, elaborated in Foucault’s 1973 lectures on ‘Truth and Juridical Forms’ in Rio de Janeiro. ‘Measure’ emerges from Foucault’s study of Greek juridical, political and religious practices, although he suggests that the concept originated in Eastern thought (27). It encompasses strategies of exchange, distribution and moderation (for instance, in money) as well as the law (nomos). It is ‘both calculation and norm’ (28), emerging from statistical analysis and used as a standard, both constitutive and constituted.

‘Inquiry’ was the model dominant between the fifteenth and eighteenth centuries among philosophers and scientists; it is associated with the science of observation. Foucault locates the rise of inquiry in the transition from Germanic law, which functioned on the basis of a test or duel between parties, to a legal system imposed from above, adjudicated by a separate ‘inquisitor’. The third model of knowledge, ‘examination’, is prevalent in the disciplinary and punitive society. It is the basis of knowledge-power, savoir-pouvoir, that generated the ‘human sciences’, as Foucault terms them (6), the social sciences of psychology, sociology, even the medical discipline of psychiatry. It is examination that is at work today when terror suspects are held indefinitely at Guantanemo Bay without charge – ‘inquiry, but before any offence’, as Foucault wrote (84).

The next three chapters, ‘Madness’, ‘Discipline’ and ‘Illness’, also draw on Foucauldian manifestations of power in culture, but these are less forms of knowledge than themes that interested Foucault in theory and in practice. This half of the study provides the more substantial account of Foucault’s activism in prison reform, health and debates on sexuality. It also covers Foucault’s preparation of a study of madness and criminality using the memoirs of Pierre Rivière, who killed his family with a pruning hook in 1835; his work on space and the formulation of panopticism; the positive and negative uses of power in the disciplinary society (for instance, administrative strategies versus exclusion and expulsion); and the intersection of medical debates with wider political struggles and other sociological concerns, such as public hygiene and urban planning.

These chapters are filled with illuminating insights: into the process of subjectification initiated by the panopticon’s spatial disposition (i.e. thinking themselves to be observed, individuals begin disciplining themselves, 152); an unexpected, more positive view of knowledge as a weapon of defence (131); and on the intersection of capitalism and the disciplinary society and the formation of ‘productive bodies’ for work (99). The distinction of Elden’s work lies in his intertwining of theory and practice. His methodology borrows from Foucault’s own approach: Foucault’s reading notes at the BNF are undated and sorted by theme, which is an indication of his manner of thought, drawing thematic connections over a wide expanse of chronology.

Elden also makes several useful remarks on style and translation, including on the controversial rendering of Surveiller et punir as Discipline and Punish and on Foucault’s extensive use of the passive voice in this work. However, these points are rather buried in the overall narrative, and could be given more breathing space. One gains a sense of how difficult Foucault is to systematise from the manner in which Elden is obliged to treat several similar topics in different places, only stopping to note that the point is ‘further discussed in chapter…’. 

The book can therefore be a little difficult to follow, and one would appreciate greater contextualisation of historical events under discussion, such as the Nu-Pieds revolt against taxation in Normandy of 1639-40 or the story of Rivière. It is perhaps Foucault’s own hallmark to present such events as the execution of Damiens at the beginning of Discipline and Punish in vivid, narrative terms; in contrast, Elden skims over the details to pursue a more theoretical discussion. For this reason, the volume is more suitable for those engaged in a specialised study of Foucault than for the general reader.

For its account of unpublished or newly available material and manuscripts, woven together with Foucault’s publications, Elden’s book is indispensable, and it succeeds in showing how the theorisation of power guided Foucault’s activity in this period, both conceptually and politically. The book is firmly geared towards the English reader, with references to both French and English primary texts and little recourse to French terminology without elucidation. Elden has also written a guide to the late Foucault in the same mould, Foucault’s Last Decade, thus providing us with the intellectual book-ends to consider his work and career. The Birth of Power is, finally, a reminder that the critical analysis of philosophical texts should be read with the primary work open, and that the limitations of one can lead to the completion of the other.

Syamala Roberts graduated with a BA in Modern and Medieval Languages and an MPhil in European and Comparative Literatures and Cultures from Jesus College, Cambridge. She specialises in modern literature and aesthetics, and has recently worked on topics ranging from George Eliot, Goethe and the notion of sympathy, to the role of listening in contemporary French philosophy and to representations of concentration camps. In October 2017 she will begin doctoral research on music and sound in German literary modernism at the University of Cambridge. Read more by Syamala Roberts.

Note: This review gives the views of the author, and not the position of the LSE Review of Books blog, or of the London School of Economics. 

miércoles, 26 de julio de 2017

Terre et Mer de Carl Schmitt: Percy C. Acuña Vigil

Livre: Terre et Mer: Carl Schmitt

Pour qui veut comprendre le monde contemporain, les concepts schmittiens, soit pour être réfutés, soit pour être défendus, ne peuvent pas être ignorés.



Aristide Leucate

Docteur en droit, journaliste et essayiste

Qui, en France, connaît Carl Schmitt ? Excepté quelques initiés ou érudits, pas grand monde, lors même, d’une part, que la notoriété de l’homme et de son œuvre n’est plus à faire en Italie, en Allemagne, en Espagne, au Portugal ou encore aux États-Unis – autant de pays où il est lu, commenté et enseigné ; d’autre part, cette méconnaissance hexagonale semble tout à fait injustifiée, à la limite d’une faute contre l’esprit, si l’on considère que nul bachelier, même de médiocre niveau (pléonasme ?), n’ignore le seul nom (même, et surtout, hélas, sans en avoir lu aucune ligne) de Jean-Jacques Rousseau ou celui de Nicolas Machiavel. Or, Schmitt, juriste allemand né à Plettenberg (Rhénanie du Nord-Westphalie) en 1888, mort, voici trente-deux ans maintenant, ressortit à ces grands penseurs auxquels on peut, sans crainte, adjoindre Thomas Hobbes, Jean Bodin ou Montesquieu. Nous invitons, d’ailleurs, les lecteurs à regarder le dernier numéro de l’émission « Les Idées à l’endroit », récemment mise en ligne par nos confrères de TV Libertés, pour s’en convaincre.

Pour qui veut comprendre le monde contemporain, les concepts schmittiens, soit pour être réfutés, soit pour être défendus – en tout cas, pour être discutés –, ne peuvent tout simplement pas être ignorés. Le « partisan », la diachronie « ami-ennemi », la « décision », le concept-limite d’« exception », sont autant de notions « idéal-typiques » devenues aussi incontournables que la plus-value ou la superstructure de Karl Marx ou le triptyque Ça/Moi/Surmoi de Sigmund Freud.



De ce côté-ci du Rhin, Schmitt a dû sa maigre fortune éditoriale à des intellectuels conséquents tels que René Capitant (un des « pères » de la Constitution de la Ve République), Raymond Aron (qui publia sa Notion de politique dans la collection Liberté de l’esprit qu’il dirigeait aux éditions Calmann-Lévy) ou Alain de Benoist, qui s’attachera, dès les années 1970, à présenter son œuvre au grand public. Au début des années 2000, le juriste-philosophe catholique, qui eut la malheureuse idée d’adhérer au parti nazi en 1933 – avant d’en être chassé au bout de trois ans pour tiédeur idéologique –, connut une campagne de démolition aussi hystérique que véhémente au sein de l’Université française, l’objectif étant de le faire passer pour l’inspirateur direct des camps de la mort !

Une lecture plus apaisée et attentive de Carl Schmitt permet de balayer rapidement cette accusation calomnieuse. À l’heure où, dans le monde, il se publie sur Carl Schmitt une étude (livre, monographie ou article) tous les dix jours environ, nous ne pouvons que nous féliciter de la réédition de Terre et Mer. Un point de vue sur l’histoire mondiale, essai particulièrement original dans lequel l’auteur, sous la forme d’un conte écrit pour sa fille unique Anima Louise, entreprend une fresque à la fois poétique, historique et philosophique relatant le combat primordial de l’humanité entre « la puissante baleine, le Léviathan, et le non moins puissant Béhémoth, animal terrien que l’on imaginait sous les traits d’un éléphant ou d’un taureau ».



Schmitt narre, dans une langue des plus intelligibles – contrastant avec l’hermétisme de certains de ses essais plus fondamentaux –, l’antagonisme des puissances continentales contre les puissances maritimes, des premiers écumeurs des mers aux chasseurs de baleines jusqu’à la suprématie de l’Angleterre qui, dominant les mers, s’assurait le commerce et tenait, in fine, le monde. Agrémenté d’une substantielle introduction d’Alain de Benoist, l’ouvrage, bien qu’écrit en 1942, n’en conserve pas moins une solide actualité, Schmitt prenant acte, dès cette époque, de la survenance d’un nouvel ordre politico-juridique planétaire (qu’il appelait le nomos). S’appuyant sur Zygmunt Bauman et son concept de « vie liquide », Alain de Benoist constate que « la mer ne connaît pas de frontières, mais seulement des courants changeants, des flux et des reflux. […] Le monothéisme du marché est fils de la mer, et ce n’est pas un hasard si le capitalisme s’apparente avant tout à la piraterie. Le monde liquide est un monde où tout peut être liquidé. » Passionnant.

viernes, 21 de julio de 2017

La victoria en Mosul es engañosa: Política en el medio oriente

François Burgat:
 “La victoria en Mosul es engañosa”

Mientras que la televisión estatal muestra una ciudad en el rubor de la victoria, la rabia hace estragos, en Mosul continúan la lucha contra el IS. La guerra urbana pesada ha devastado la antigua metrópoli. Los niños juegan entre las ruinas.


De Mosul solamente se mantuvo un esqueleto de edificios destruidos . Los daños después de meses de lucha, son enormes. Bajo los escombros de la ciudad se sospecha que hay muchos cuerpos. (Fuente: Alkis Konstantinidis / Reuters)
Después de los ataques aéreos contra posiciones del Estado Islámico, se puede ver la milicia terrorista entre el  humo y las explosiones en Mosul . (Fuente: Felipe Dana / AP)


Experto en islam. El debate sobre el origen del yihadismo divide a los estudiosos. Este analista cree que es inseparable de los problemas de las sociedades en las que surge
17 JUL 2017 - 14:11 CEST



El politólogo e islamólogo francés François Burgat (Chambéry, 1948) ha dedicado la mayor parte de su carrera académica al “trabajo de campo” en diversos países del mundo árabe, desde Rabat hasta Damasco pasando por Saná. Fruto de esta labor de casi cuatro décadas, ha publicado recientemente Comprendre l’islam politique (en fase de traducción al castellano por la editorial Bellaterra), en el que, junto a anécdotas y vivencias, desgrana las características y evolución del que ha sido su principal objeto de estudio: el islamismo político.

EL PAÍS habló con Burgat en Túnez tras una conferencia, y completó esta entrevista posteriormente por vía electrónica.

François Burgat: “La victoria en Mosul es engañosa” ¿El islam se radicaliza o los radicales se islamizan?
François Burgat: “La victoria en Mosul es engañosa” Afganistán la guerra de no acabar
François Burgat: “La victoria en Mosul es engañosa” Nadie quiere otro Irak

Pregunta. ¿Cuáles cree que son las raíces de la aparición del yihadismo?
Respuesta. El extremismo no cae del cielo. Encuentra un terreno abonado en las injusticias. Con el tiempo, una ideología radical puede adquirir una cierta autonomía del contexto en el que apareció, pero esa no es la situación hoy: la yihad actual sigue siendo una ideología principalmente reactiva. Nunca habría encontrado un eco si las instituciones representativas de las sociedades donde está enraizado no sufrieran graves disfunciones. En Mosul no han tolerado o apoyado al Daesh por una adhesión ideológica a sus exégesis coránicas, sino por ser su última carta, la elección menos mala de las disponibles.

P. ¿Qué representa la reciente caída de Mosul?
Occidente debe ir más allá de sus intereses comerciales, que se traducen en el apoyo a dirigentes desacreditados a ojos de sus ciudadanos
R. Esta es una victoria por la fuerza bruta. En realidad, es una victoria engañosa, sólo traslada en el espacio y en el tiempo el verdadero problema que ninguno de los actores de la coalición ha sido capaz de resolver: la reconstrucción en Irak y Siria de un tejido institucional funcional.

P. ¿En qué medida esa disfunción es fruto de una dinámica interna?
R. En algunos casos lo es, pero en la historia reciente del yihadismo los desequilibrios internos se han visto agravados por la interferencia extranjera. El yihadismo en su forma actual nació en Afganistán en respuesta a la interferencia soviética y estadounidense; opera en Irak tras la invasión de Estados Unidos, y se extendió a Siria en respuesta a la interferencia iraní, rusa y occidental. Por tanto, la mejor manera de luchar contra la ideología yihadista es tratar las causas subyacentes que empujan a ciudadanos de las sociedades musulmanas a elegir esta interpretación radical, divisiva y sectaria de su identidad religiosa. Estoy convencido de que no se podrá pacificar Oriente Próximo reformando el discurso religioso, sino que será la pacificación la que traiga la reforma del discurso.

P. En el caso de los yihadistas europeos, esta interpretación no sirve. ¿Cuál es su tesis?
R. No son dos realidades del todo desconectadas. En las sociedades europeas y también en algunas orientales, a causa de las guerras por el poder y de su influencia política, los no musulmanes gozan de una posición de hegemonía. Y no solo eso, existe una estigmatización de la identidad musulmana en Occidente que lleva a un sentimiento de alienación y de humillación entre algunos jóvenes musulmanes.

P. Por tanto, no está de acuerdo con la tesis de Olivier Roy sobre la condición de “nihilistas” de los yihadistas europeos.
R. Su tesis es interesante porque refuta la prioridad dada por algunos a la explicación religiosa. La teoría de la socialización o de la sacralidad de odio, como dijo Farhad Khosrokhavar, puede ayudar a completar ciertos aspectos del perfil de jóvenes yihadistas europeos. Pero Roy insiste, y aquí divergimos, en que la difusión de esta ideología “nihilista” no tiene relación con el sentido de estigma asociado a la identidad musulmana. Eso lleva a ocultar la responsabilidad del contexto ambiental en el que a menudo se desarrolla la trayectoria de radicalización en Occidente. No se puede perder de vista la persistencia de las viejas relaciones de dominación Norte-Sur nacidas de la colonización.

P. ¿La herencia de la colonización continúa siendo un factor aun cuando estos jóvenes no la han vivido?
R. ¡Por supuesto! ¡Imagine por un momento que tal razonamiento, el de no haber vivido una injusticia o una masacre, se aplicara a los ciudadanos armenios o los judíos! Este es el error de Roy. ¿Cómo se atreve a decir que los yihadistas europeos “no saben nada sobre el conflicto árabe-israelí”? Numerosos estudios, y los testimonios de los yihadistas, han demostrado que muchos de estos jóvenes han pasado por la cárcel, y que esa ha sido una vía de politización. El sentido de pertenencia o identificación con un grupo humillado es compartido por los jóvenes que pasan a la acción.

P. ¿Cómo ve la situación actual del islamismo político en el mundo árabe?
R. Depende de la definición que le demos al término. Tras la primavera árabe, recurro a la expresión “diversidad omnipresente” para explicar su posición. Están por todos lados: desde las prisiones hasta los cenáculos del poder pasando por posturas apolíticas… Si lo personalizamos, tenemos, por un lado, al tunecino Rached Ghannouchi, coautor de una de las Constituciones más democráticas y el más laico del mundo árabe, y por el otro, a Abu Bakr al Baghdadi, fundador iraquí del Daesh.

P. ¿En qué medida los Hermanos Musulmanes siguen siendo un actor relevante en Egipto?
R. La victoria militar del régimen de Al Sisi es coyuntural, y no se puede interpretar como una victoria política o ideológica. En Egipto hay alrededor de 35.000 presos políticos. De estos, sólo unos 50 son progresistas. El islamismo sigue siendo el principal actor entre la oposición. Específicamente, la Hermandad está dividida en varias corrientes y se enfrenta a la competencia de quienes siempre han denunciado las ilusiones de su postura legalista, pero sigue siendo la primera alternativa.

P. ¿Cree que las primaveras árabes han fracasado o aún hay esperanza?
R. Nuestra percepción de la opinión pública árabe no debe reposar en la única minoría que dice lo que queremos oír. Ningún cambio profundo como el abandono del autoritarismo puede ocurrir rápidamente. No olvidemos que la Revolución Francesa necesitó de casi un siglo para ofrecer un sistema político estable y funcional. Soy relativamente optimista.

P. ¿Qué debería cambiar en la política occidental hacia el mundo árabe?
R. Debe salir de una configuración marcada por la persistencia de un desequilibrio heredado de la historia colonial. Debe ir más allá de la defensa de nuestros intereses comerciales, lo que con demasiada frecuencia se traduce en el apoyo a regímenes donde la represión sustituye a la representación y que están desacreditados a los ojos de sus ciudadanos, como el de Al Sisi.


Referencia

Puntos de vista diferentes

Aus Mosul: Este conflicto no debió ocurrir

La lucha continua en Mosul

domingo, 16 de julio de 2017

Teoría del conflicto:

Teoría del conflicto:


La teoría del conflicto es un paradigma teórico bastante difuso en el pensamiento sociológico. El término teoría del conflicto se cristalizó en la década de 1950, cuando sociólogos como Lewis Coser y Ralf Dahrendorf criticaron el entonces funcionalismo estructural dominante en la sociología por enfatizar excesivamente la naturaleza consensual y libre de conflictos de las sociedades (véase Clásicos del Paradigma de la Teoría del Conflicto).

Por lo tanto, proponen la teoría del conflicto como un paradigma independiente de la teoría sociológica con un enfoque distinto en los fenómenos de poder, intereses, coerción y conflicto. Básicamente, la teoría del conflicto asume que las sociedades exhiben divisiones de poder estructurales y desigualdades de recursos que conducen a intereses en conflicto.


Sin embargo, el surgimiento de conflictos manifiestos es un fenómeno bastante raro, ya que depende de la movilización de los recursos de poder por parte de los actores sociales y de su organización social. Por lo tanto, la teoría del conflicto asume que las sociedades y otras formas de organización social suelen exhibir estructuras bastante estables de dominación y coerción, puntuadas sólo con poca frecuencia por conflictos manifiestos.

Sin embargo, aparte de algunos autores como Randall Collins (ver obras contemporáneas del paradigma de la teoría de conflictos), sólo unos pocos sociólogos contemporáneos usan la teoría del conflicto de etiquetas para identificar su postura paradigmática. Por lo tanto, la teoría del conflicto no se ha convertido en un paradigma establecido en la teoría social (véase History and Overviews).

Sin embargo, aparte de la noción de teoría del conflicto como paradigma teórico independiente, el término se utiliza a menudo en al menos otros tres significados importantes: en primer lugar, resumir la tradición teórica en la teoría sociológica, que trata del conflicto, el poder, la dominación y el cambio social, Ejemplificado por autores como Karl Marx, Max Weber (1864-1920), y Georg Simmel (1858-d 1918) (véase Clásicos de la tradición de la teoría del conflicto).

En segundo lugar, se aplica para denotar el análisis y la explicación de conflictos sociales en diferentes paradigmas sociológicos y en otras ciencias del comportamiento (ver Teoría de Conflictos Multiparadigmáticos y Perspectivas de Otras Disciplinas). Finalmente, la teoría del conflicto de etiquetas se aplica a menudo a la investigación sustantiva sobre las estructuras de poder, la dominación, el conflicto y el cambio (ver Campos de Conflicto).

La teoría de los conflictos como paradigma tenía una especie de función catalítica en las ciencias sociales. Fue capaz de demostrar que los clásicos sociológicos también se centraban en los fenómenos de poder y conflicto (véase Clásicos de la Tradición de la Teoría del Conflicto), inspiró otros paradigmas teóricos para ampliar su enfoque para incluir temas hasta ahora descuidados (ver Teoría de Conflictos Multiparadigmáticos) Y contribuyó al surgimiento de la investigación orientada al conflicto en varios campos de la sociología (ver Campos de Conflicto).

En las discusiones sociológicas contemporáneas, por lo tanto, la teoría del conflicto es menos importante como un paradigma sociológico independiente que en las diversas formas de teorización del conflicto que ha inspirado.

Fuente


Historia y Visión General
Dado que la teoría de los conflictos no es un paradigma sociológico independiente completamente establecido, el número de textos introductorios y reflexiones sobre la historia del pensamiento teórico del conflicto es bastante limitado.

Bartos y Wehr 2002 proporcionan una introducción general y completa a la explicación del conflicto social.

Binns 1977 es una visión completa de la teoría de los conflictos neo-weberianos y marxistas. Bonacker 2008 ofrece una excelente visión de la teoría de conflictos multiparadigmáticos, que abarca la mayoría de los enfoques teóricos de los conflictos sociales en las ciencias sociales contemporáneas.
Collins 1994 trata exhaustivamente la tradición de la teoría del conflicto, especialmente Marx y Weber, mientras que Collins 1990 crea un vínculo entre el paradigma teórico del conflicto y el trabajo contemporáneo en la sociología histórica comparada.

Demmers 2012 presenta las teorías generales más importantes del conflicto violento.
El capítulo de Joas y Knöbl 2011 es un excelente resumen del trabajo clásico en el paradigma de la teoría del conflicto en la década de 1950 y discute las razones de la desaparición de la teoría del conflicto como un paradigma sociológico independiente.

Finalmente, Turner 2003 discute brevemente la tradición teórica del conflicto y el paradigma clásico de la teoría del conflicto y se enfoca especialmente en la teoría neo-weberiana contemporánea, neomarxista y feminista del conflicto.

Otros autores que tratan el tema

Carl Freund define al conflicto como un desacuerdo entre dos grupos  que manifiestan, una intención hostil, en general a propósito de un derecho y lo afirman eventualmente recurriendo a la violencia.
Lewis Coser destaca que el conflicto es entre valores y derechos, entre poderes y recursos, para lo cual se busca eliminar a los rivales sin importar los efectos sociales.   

Ralf Dahrendorf postula que el conflicto es el motor de la historia, es lo que mantiene el desarrollo de la sociedad porque trasciende las relaciones individuales. Su ámbito de desarrollo se da entre los roles sociales, entre los grupos sociales, entre los sectores de la sociedad, entre sociedades y entre organizaciones supranacionales.



Para Dahrendorf las fuentes estructurales de los conflictos se encuentran en la desigual distribución del poder entre personas y entre grupos, lo que denomina “distribución dicotómica de la autoridad”. En esta dicotomía el conflicto es inevitable entre quienes pretenden mantener el orden y quienes desean alterarlo. Dahrenhof sostiene que la autoridad como el elemento estructural, esencial de la organización social, permite asegurar que ésta es la que provoca el conflicto persistente que, a su vez, reestructura la misma sociedad de la que surgen nuevos conflictos.

Norberto Bobbio señala que el conflicto es una forma de interacción social que implica enfrentamientos por el poder de acceso a recursos y a su distribución. Sostiene que, sin embargo, una vez admitido lo señalado surgen de inmediato divergencias respecto a la mayor parte de problemas vinculados al concepto de conflicto y su utilización.
Bobbio sostiene que el objetivo del conflicto es el control de los  recursos, los cuales se presentan bajo formas diversas y pueden situarse en diversos niveles, que se distinguen entre sí por algunas características objetivas, entre las que estan: Dimensión, Intensidad, Objetivos.



Sobre la prevención de conflictos armados Serbin y Ugarte indican que la prevención de conflictos es un concepto en proceso de desarrollo y que para su estudio, se puede considerar:

Primero, las raíces de la teoría del conflicto.
Segundo, las posturas clásicas: Kaldún, Nicolás Maquiavelo, Karl Marx, Karl Von Clawsewitz, Thomas Hobbes, Georges Simmel, Lewis Coser y Henry Kissinger.
Tercero, las posturas contemporáneas con las tesis de: Louis Kriesberg, Lewis Coser, Herbert Marcuse, Erick Fromm, Randall Collins, Georges Balandier y Elton McNeil.

Tambien el interaccionismo simbólico desarrollado por Mead y Blumer es un factor importante en el estudio de la Teoría del conflicto

La Escuela de Chicago (Cooley, Lippmann, Park, Mead y Blumer) surge en EE. UU. durante los años 20 en el contexto de aparición de la opinión pública moderna, el desarrollo de las tecnologías de la información, el sistema democrático y la inmigración europea. Ellos estudian la comunicación como un hecho social significativo y muestran un considerable interés por la opinión pública.
Inauguran el conductismo social en un contexto en que se trabajaba o con el individuo como una máquina aislada  o con la sociedad como una máquina aislada. Los objetos de estudio más significativos de esta escuela son la Ecología humana, la relación individuo-comunidad y la interpretación como factor fundamental en la comunicación.

De acuerdo con Herbert Blumer, quien acuña el término interaccionismo simbólico en 1938, sus principales premisas son:

Las personas actúan sobre los objetos de su mundo e interactúan con otras personas a partir de los significados que los objetos y las personas tienen para ellas. Es decir, a partir de los símbolos. El símbolo permite, además, trascender el ámbito del estímulo sensorial y de lo inmediato, ampliar la percepción del entorno, incrementar la capacidad de resolución de problemas y facilitar la imaginación y la fantasía.

Los significados son producto de la interacción social, principalmente la comunicación consciente, que se convierte en esencial, tanto en la constitución del individuo como en (y debido a) la producción social de sentido. El signo es el objeto material que desencadena el significado, y el significado el indicador social que interviene en la construcción de la conducta.

Las personas seleccionan, organizan, reproducen y transforman los significados en los procesos interpretativos en función de sus expectativas y propósitos.

Otras premisas importantes son: la distinción entre conducta interna y externa presupone que el individuo se constituye por la interacción social (formación del yo social autoconsciente), y que no es posible entender el yo sin el otro ni a la inversa, y que los grupos y la sociedad se constituyen sobre la base de las interacciones simbólicas de los individuos al tiempo que las hacen posibles.

Referencias históricas

El conflictgo para los griegos:

Heráclito es el presocrático por excelencia que no podemos dejar de mencionar por la defensa a ultranza del conflicto que en su escuela proyecta, así como de la guerra que llega a identificarla como el padre de todas las cosas.


Su filosofía se podría resumir con la famosa sentencia suya que aparece, por ejemplo, en el Crátilo de Platón, 402, y que dice:
 [...] que todo se mueve y nada permanece, y, comparando las cosas con la corriente de un río, dice que en el mismo río no nos bañamos dos veces». 
 Este juicio es el que le lleva, también, a afirmar que 
[...] todas las cosas se hallan en perpetuo flujo y cambio; en ninguna parte del universo se podrá encontrar en reposo eterno, la estabilidad inmutable. Y no sólo hay en él perpetuo cambio; sino también perpetuo conflicto. 
El carácter permanente que Heráclito otorga al conflicto es el que nos lleva a interpretarlo en su pensamiento como un aspecto inherente de las relaciones sociales y de la naturaleza humana, pues él mismo es quien señala al choque de los opuestos como la verdadera condición de la vida, siendo este contraste, este choque de opuestos y, con ello, decimos, evidentemente, el conflicto la única armonía posible. 
“[...] lo opuesto concuerda y que de las cosas discordantes surge la más bella armonía”, “y que todo sucede según discordia”.



Sin embargo, hay que decir, al mismo tiempo, que Heráclito ideó un principio inmanente de orden y medida para gobernar ese mundo de caos, complejidad y conflicto, y que no fuese, por el contrario, un simple caos.   

Esta misma presencia del conflicto y de la complejidad en la naturaleza humana se encuentra en otros pensadores clásicos de la época como, por ejemplo, Platón, quien ya hace patente el carácter conflictivo de la naturaleza humana desde la misma división que plantea del alma humana en tres partes.
En el diálogo el Fedro nos habla de la parte racional del alma ligada a la racionalidad, de la parte irascible en la que se da la valentía y de la parte apetitiva donde se hallan los deseos corporales. A partir de esta división, Platón caracteriza al ser humano justo como aquel en el que tiene lugar un equilibrio entre las tres partes del alma, como aquel en el que de forma armónica se dan los deseos corporales y la valentía, aunque siempre supervisados por la racionalidad, que seguirá teniendo una cierta superioridad respecto a las otras dos partes

Esta partición en tres puede ser una buena muestra de los conflictos internos que vivimos las personas, pues ni que decir tiene que son muchas las ocasiones en las que, por ejemplo, no coincide lo que nos dice nuestra racionalidad y nuestros deseos, y es ahí donde surge el conflicto.

Doctrina cristiana

En la doctrina cristiana hay un antecedente remoto que refiere un primer conflicto:  entre los ángeles y arcángeles, al final del cual hubo un combate en el cual salió victorioso el Arcángel San Miguel, desterrando a los “infiernos eternos” al Arcángel caído Luzbel que más tarde fue conocido como Satanás. Este “conflicto de la igualdad de los derechos” es uno de los  que más problemas sociales ha causado en la historia de la humanidad.  

Otro antecedente antiguo es aquel del mito del llamado paraíso terrenal cuando la serpiente tentó a los primeros humanos, a que comieran la fruta del “árbol prohibido”. Cedeño nos advierte que el problema trascendental no radica en el análisis del rol de la serpiente, sino en el dilema de obedecer o desobedecer el mandato de la prohibición puesta en boca de Dios. La obediencia inevitablemente nos hubiera sentenciado a la ignorancia, mientras que la desobediencia nos condujo al conocimiento de la diversidad de la creación.

----

Teorías de la desigualdad en la Persia islámica medieval

Hubo dos actitudes opuestas hacia la desigualdad en el Islam: puntos de vista igualitarios y meritocráticos que favorecían un sistema de estratificación abierto y puntos de vista no igualitarios de la jerarquía como naturales en la sociedad y el universo.
Ebn Kaldūn (d. 381/992), Bīrūnī († 440/1048), Ebn Fātek (siglo V / 11) y, sobre todo, el eminente sociólogo y filósofo de la historia, Ebn Kaldūn 809/1406), quienes intentaron explicar la naturaleza y las causas de la diferenciación social.
Amerī, al presentar su teoría meritocrática de la diferenciación social en la sociedad islámica (1387/1967, pp. 159-60, 174-76), culpó la noción biohereditaria de la nobleza de los reyes sasánidos y las enseñanzas zoroastrianas por la rígida división entre los nobles y La base de la sociedad sasánida, una división que bloqueaba la movilidad ascendente de muchas personas libres con buenas cualidades.
Bīrūnī vio la coerción y el uso de la fuerza física por los gobernantes y las clases dominantes como la principal causa del sistema de castas indo-persa: consideraba innecesarias e impropias las rígidas fronteras de las castas y las estrictas barreras a la movilidad social en la Persia y la India preislámica (Págs. 75-79).
En una discusión sobre el pensamiento social de Platón, Abu'l-Wafā Mobaššer Ebn Fâtek anticipó las ideas elitistas de Vilfredo Pareto (1848-1923, I, capítulos 12-13) y Gaetano Mosca (1858- 1941, pp. 430-64) y abogó por la "circulación de las élites" como un medio para fortalecer el liderazgo político y la sociedad en general.
Ebn Kaldūn, anticipando las teorías del conflicto exterior del pensamiento social moderno, influyó en las ideas de sociólogos políticos como Ludwig Gumplowicz (1838-1909), quien le dedicó un capítulo de su obra de 1899 (Barnes y Baker, II, 267 ), Y Franz Oppenheimer (1864-1943, pp. 8-31). Ebn Ḵaldūn rastreó los orígenes de la división de la sociedad en clases soberanas y sujetas a la formación del Estado mediante la subyugación de un grupo social con un débil'aṣabīya (esprit de corps) por otro grupo con un fuerte'aṣabīya (I, pp. -301, 313 - 17).



También anticipando la teoría de Karl Marx (1818-83) sobre la "plusvalía" (I, pp. 177-78, 508-18), Ebn Ḵaldūn sostuvo que, una vez establecida, la clase soberana requiere la aquiescencia obligatoria de la clase objeto a su economía a sus Necesidades en términos de extracción de la plusvalía de su trabajo; El capital, las ganancias y las ganancias adquiridas, "en su totalidad o en su mayor parte, son valores obtenidos del trabajo humano" (II, p.314). El poder económico es una función de la dominación política: "Una persona de rango recibe mucho trabajo (libre) que lo hace rico en muy poco tiempo" (II, p.327). Además, la clase dominante superpone sus costumbres y modos de vida a las masas. Ebn Ḵaldūn rechazó la idea de que el nacimiento noble justifica la desigualdad: "El hombre es hijo de las costumbres, no el hijo de sus antepasados." La nobleza y el prestigio son un "accidente que afecta a los seres humanos" (II, 318).

Las ideas igualitarias y meritocráticas se convirtieron, durante los primeros siglos del islam, en la ideología de los movimientos de protesta entre los grupos desfavorecidos que luchaban por el poder político, especialmente el aristocrático persa Šo'ūbīya, los jarijitas democráticos y los movimientos chiíes (ḡolāt).
Más tarde, sin embargo, las ideas igualitarias perdieron gran parte de su potencial revolucionario y se incorporaron gradualmente a la ética del orden establecido, según la cual se admiraba el igualitarismo, el ascetismo y la consideración de los pobres al mismo tiempo que la jerarquía y la desigualdad eran endosadas en la sociedad .

http://www.iranicaonline.org/articles/class-system-iv


Autores referentes:

Bartos, Otomar J., and Paul Wehr. 2002. Using conflict theory. Cambridge, UK: Cambridge Univ. Press.
DOI: 10.1017/CBO9780511613692E-mail Citation »
This is a comprehensive approach to the explanation of social conflict. It has an introductory character and links different theoretical perspectives with empirical examples.

Binns, David. 1977. Beyond the sociology of conflict. New York: St. Martin’s.
E-mail Citation »
This is a historical reflection of the conflict theoretical tradition, focusing especially on the Weberian and neo-Weberian tradition in its relationship to Marxism.

Bonacker, Thorsten, ed. 2008. Sozialwissenschaftliche Konflikttheorien: Eine Einführung. Wiesbaden: Verlag für Sozialwissenschaften.
E-mail Citation »
This volume covers a broad range of social scientific theories dealing with the phenomenon of social conflict. All contributions have a systematic structure and introduce complex theories in a very comprehensible way.

Collins, Randall. 1994. The conflict tradition. In Four sociological traditions. By Randall Collins. New York: Oxford Univ. Press.
E-mail Citation »
This monograph introduces the history of sociological theory by focusing on four major strands of theory building: the conflict, the rational/utilitarian, the Durkheimian or normative, and the micro-interactionist tradition. Because of the author’s readable style and the annotated list of references, the book’s first chapter is a very good introduction to the conflict theoretical tradition.

Collins, Randall. 1990. Conflict theory and the advance of macro-historical sociology. In Frontiers of social theory. Edited by George Ritzer, 68–87. New York: Columbia Univ. Press.
E-mail Citation »
This chapter discusses the contemporary situation of conflict theoretical thinking and links the classical conflict theory paradigm to contemporary work in comparative historical sociology, especially the work in Mann 1986–2013 (see Contemporary Works in the Conflict Theory Paradigm). It thereby illustrates Collins’s rather encompassing notion of the term conflict theory.

Demmers, Jolle. 2012. Theories of violent conflict: An introduction. Abingdon, UK: Routledge.
E-mail Citation »
This is a book with an introductory character. It explains the most important theories of violent conflict of social psychology, sociology, and political science.

Joas, Hans, and Wolfgang Knöbl. 2011. Conflict sociology and conflict theory. In Social Theory: Twenty introductory lectures. By Hans Joas and Wolfgang Knöbl, 174–198. Cambridge, UK: Cambridge Univ. Press.
E-mail Citation »
This book gives an exhaustive and readable overview of contemporary sociological theorizing. It was originally published in German (Sozialtheorie) in 2004. The chapter not only introduces the main authors and discussions of the classical conflict theory paradigm of the 1950s and 1960s, but it also depicts the failure of conflict theory to establish itself fully as an independent sociological paradigm.

Turner, Jonathan H. 2003. The structure of sociological theory. Belmont, CA: Wadsworth.
E-mail Citation »
The four sub-chapters about conflict theorizing offer a very dense and systematic account of classical and contemporary conflict theory, especially in its neo-Weberian, neo-Marxian, and feminist variety. Turner presents the theories in a very analytic way, summarizing each of them by providing tables of major, empirically testable propositions.

Referentes

BLUMER, Herbert. (1982). El Interaccionismo simbólico, perspectiva y método. Barcelona Hora D.L.
Herbert Blumer (1969). Symbolic Interactionism: Perspective and Method. New Jersey: Prentice-Hall, Inc. p. vii.
Mead, George (1934). MIND, SELF and SOCIETY. Chicago: The University of Chicago Press.
"George Herbert Mead: The Genesis of the Self and Social Control". Brocku.ca. Retrieved 2013-08-01.

Freund, Julien (1983) Sociología del Conflicto, Presses Universitaires de France, pág. 65.
Coser, Lewis (1913-2003), sociólogo norteamericano, autor del libro “The functions of Social Conflict”, publicado en 1956.

De Lucas, Fernando (1999) Lecciones de Sociología General, Editorial Centro de Estudios Ramón Areces SA, Madrid, pág. 37-39.

Bobbio, Norberto; Matteuci, Nicola y Pasquino, Gianfranco (2001) Diccionario de Política, Volumen 1, Edición 13, Siglo Veintiuno Editores, pág. 298-304.

Cedeño Araujo, Claudio (1936-2011), místico y filósofo peruano, creador de la Doctrina Septriónica que se caracteriza por sus teorías futuristas en los aspectos científicos y por su total anulación del adoctrinamiento y del dogmatismo. En Interrogantes al Brahamanismo: Existe realmente el Diablo? (1974), Lima, pág. 111-131.

Mondolfo Rodolfo. Heraclito: Textos y problemas de su interpretación. Siglo XXI. 402a
Así mismo, aparece en la Ética Nicomaquea de Aristóteles, VIII 2, 1155b, donde se escribe
A. Hilary Armstrong. Introducción a la filosofia antigua. EUDEBA. 2007.pg. 26
Etica Nicomaquea VIII, 1155b

Platón. 2010. Fedon. Gredos, Madrid 2010.
L. Stevenson. 2010. Diez teorias de la naturaleza humana. Catedra, Madrid, 2010.
Crátilo de Platon

Andrés Serbin 2007. Paz, conflicto y sociedad civil en América Latina y el Caribe: Andrés Serbin et al. Icaria Editorial. Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo

miércoles, 12 de julio de 2017

Pensar la ciudad. Referentes desde la sociología. Percy C. Acuña Vigil


Pensar la ciudad.
 Referentes desde la sociología.

Percy Cayetano Acuña Vigil.



Es evidente que no puede haber intervención sobre la ciudad sin un conocimiento de las Ciencias Sociales, menos sin una colaboración directa con ellas.

Este es mi punto de partida para concluir que la arquitectura de la ciudad no tiene sentido sino está inserta estructuralmente en su contexto.

Esto hace que las arquitecturas individuales no tengan sentido para la ciudad salvo expresiones manierísticas de la patología de sus elites, que son las únicas que consumen arquitectura.

(Patología: Enfermedad física o mental que padece una persona.)

Nada de lo que publico en estas páginas esta fuera del contexto en que estudio la ciudad: 

Fuera de este contexto plenamente integrado con el actuar del poder político es que es absurdo pensar la ciudad y constituyen un engaño los juegos de abalorios a que hoy interesadamente se prestan las instituciones que lucran con ella.


Ocurre que ésta es el campo en donde se despliegan los intereses y su juego es lo que determina finalmente su imagen.




José Matos Mar




José Matos Mar (Coracora, Ayacucho, 1 de noviembre de 1921) es un reconocido antropólogo peruano. Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y luego en la Universidad de París. Ha sido fundador y director del Instituto de Estudios Peruanos, asesor de UNICEF en México para formular estrategias de combate a la pobreza (1995-1997), consultor del Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH) en México (1999-2003), entre otros cargos.

Publicaciones


    Desborde popular y crisis del Estado. Veinte años después (Fondo Editorial del Congreso de la República, Lima 2004)
    Desborde popular y crisis del Estado. El nuevo rostro del Perú en la década de 1980 (IEP, Lima, 1984)
    Taquile en Lima. Siete familias cuentan... (Fondo Internacional Para La Promoción de la Cultura. UNESCO y Banco Internacional del Perú, Lima) 1986.
    La reforma agraria en el Perú (con la colaboración de José Manuel Mejía, IEP, Lima 1980)
    Las Barriadas de Lima 1957 (IEP, Lima 1977)
    Perú Problema - cinco ensayos (compilador, IEP, Lima 1968)
    Erasmo. Yanacón del valle de Chancay (con la colaboración de Jorge A. Carbajal, IEP, Lima 1974)
    Memorias. Por Luis E. Valcarcel (editor, IEP, Lima 1981)
    Revista América Indígena (20 vol.)
    Anuario Indigenista (50 vol.)


 Julio Cotler Dolberg.  (1932),



Antropólogo, sociólogo y politólogo peruano. Realizó sus estudios en el Colegio San Andrés y se recibió como antropólogo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Posteriormente obtuvo el título de doctor en Sociología en la Universidad de Burdeos, Francia. Fue director del Instituto de Estudios Peruanos.

Actualmente es catedrático en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y profesor visitante en universidades de Europa y Estados Unidos. 

Es considerado uno de los más destacados pensadores peruanos de nuestro tiempo, pues a través de su obra busca comprender el origen y las características de los problemas estructurales derivados de la formación social peruana.

Entre sus más destacados aportes, resalta la advertencia que hizo a la nación peruana de posibles levantamientos de pueblos indígenas como causa de la explotación indiscriminada de sus territorios.




Obras

Entre sus principales obras figuran:
Clases, Estado y Nación en el Perú, considerado un clásico de las ciencias           sociales en el Perú. 
Política y Sociedad en el Perú.  
Cambios y continuidades, drogas y política en el Perú. 
La conexión norteamericana. La cohesión social en la agenda de América           Latina y de la Unión Europea. 
El Fujimorismo. Ascenso y caída de un régimen autoritario. 
Clases populares, crisis y democracia en América Latina.  
Aspectos sociales de la educación rural en el Perú. Para afirmar la                     democracia.
      Estrategias para el desarrollo de la democracia en el Perú y América Latina. 
Bolivia-Ecuador-Perú, 2003-2004: ¿tempestad en los Andes?. 
La articulación y los mecanismos de representación de las organizaciones     empresariales. 
Los empresarios y las reformas económicas en el Perú. 
Instituciones políticas y sociedad: lecturas contemporáneas. 
Descomposición política y autoritarismo en el Perú. 
Democracia e integración nacional.

Pierre Bordieu



Pierre Bourdieu (1930-2002)

PERFIL BIOGRÁFICO Y ACADÉMICO
Nacido en 1930 en Denguin (Pirineos Atlánticos), Francia. 
Estudió en el Liceo de Pau (1941-1947), en la École Normale Superieure (1951-1954) y filosofía en La Sorbona (1951-1954), donde leyó su tesis Structures temporelles de la vie affective. 

A los 25 años ejerce como profesor en el Instituto de Moulins (Allier) y, más tarde, en Argelia, París y Lille. Profesor en la École Normale Superiure (1964-1984).

Entre 1964 y 1980 es director de la L’École Pratique de Hauts Études y catedrático de Sociología en el College de France desde 1981. Director del Centro de Sociología Europea, en sustitución de Raymond Aron, con quien trabajó previamente, y de la Escuela Superior de Ciencias Sociales (1985-2002). Director de la revista Actes de la Recherche en Sciences Sociales (1975-2002). Doctor 'honoris causa' de las universidades Libre de Berlín (1989), Johann-Wolfgang-Goethe de Francfort (1996) y Atenas (1996).

A los 28 años aparece su libro Sociologie de l’Algérie (1958). Dos de sus primeros textos, que publica junto a Jean-Claude Passeron en 1964, hacen referencia a la sociología de la educación, uno de los ámbitos recurrentes de sus análisis: Les étudiants et leurs études y Les héritiers. Les étudiants et la culture, publicadas el mismo año en el que aparece Les fonctions sociales de la photographie. Uno después, en 1965, publica Un art moyen. Essais sur les usages sociaux de la photographie y Rapport pédagogique et communication.

Su producción es muy extensa. Así, en 1973 aparece Fondements d’une théorie de la violence symbolique. Reproduction culturelle et reproduction sociale, escrita con Jean-Claude Passeron; tres años después, en 1976, Le système des grandes écoles et la reproduction de la classe dominante. Además, entre otras muchas obras, publica La distinction. Critique sociale du jugement (1979), Ce que parler veut dire. L'économie des échanges linguistiques (1982), Homo academicus (1984), La Noblesse d'état. Grandes écoles et esprit de corps (1986), 

Les règles de l'art. Genèse et structure du champ littéraire (1992), pero alcanza su mayor éxito con La misére du monde (1993), donde denuncia el sufrimiento social, que bebe en las fuentes marxistas y en el pensamiento de Michel Foucault, y traza, en una combinación de sociología y antropología social, la radiografía de la exclusión social, de los desheredados de la modernización, del progreso tecnológico y de la globalización.

El discurso de Bourdieu, que ya se había manifestado con matices críticos antes de mayo del 68, se acentúa en los últimos años de su vida con nuevas argumentaciones contra el neo-liberalismo y en favor de la sociedad civil y del naciente foro social mundial, participando cerca de los sindicatos, de las organizaciones no gubernamentales, de los emigrantes y de las asociaciones cívicas contra las posiciones neoliberales que nutrían el discurso de la sociedad llamada postmoderna.

Bourdieu fue uno de los fundadores de la editorial Liber-Raisons d'agir, impulsora del movimiento Attac. Falleció, como consecuencia de un cáncer, en 2002. Según el diario parisino Le Monde, era el intelectual francés más citado en la prensa mundial.




Entre sus últimos libros,
Raisons pratiques. Sur la theorie de l'action (1994), Sur la télévision. Le champ journalistique et la télévision y Sur la télévision; suivi de l'emprise du journalisme (1996); Contre-feux.
Propos pour servir à la résistance contre l'invasion néo-libérale y La domination masculine (1998);
Contre-feux 2. Pour un mouvement social européen y Langage et pouvoir symbolique (2001) [véase bibliografía completa].

En lengua española se han publicado las siguientes obras:
 Argelia entra en la historia, Nova Terra, Barcelona, 1965;
 Los estudiantes y la cultura, Labor, Barcelona, 1969;
 Mitosociología, Fontanella, Barcelona, 1975; El oficio de sociólogo (con otros), Siglo XXI, México, 1976;
 Capital cultural, escuela y espacio social, Siglo XXI, México, 1977; La reproducción, Laia, Barcelona, 1981 (Fotamara, México, 1998); Sociedad y cultura, Grijalbo, Ciudad de México, 1984;
¿Qué significa hablar?, Akal, Madrid, 1985;
La distinción, Taurus, Madrid, 1988;
Cosas dichas, Gedisa, Barcelona, 1988;




La ontología política de Martín Heidegger, Paidós, Barcelona, 1991;
El sentido práctico, Taurus, Madrid, 1991;
Respuestas. Por una Antropología Reflexiva (con L. Wacquant), Grijalbo, México, 1995;
Las reglas del arte: génesis y estructura del campo literario, Anagrama, Barcelona, 1996;
Sobre la televisión, Anagrama, Madrid, 1997; Razones prácticas: sobre la teoría de la acción, Anagrama, Barcelona, 1997;
La dominación masculina, Anagrama, Barcelona, 1999; Meditaciones pascalinas, Anagrama, Barcelona, 1999;
La miseria del mundo, Akal, Madrid, 1999; Intelectuales, política y poder, Eudeba, Buenos Aires, 1999;
La dominación masculina, Anagrama, Barcelona, 2000;
Contrafuegos: reflexiones para servir a la resistencia contra la invasión neoliberal, Anagrama, Barcelona, 2000
El oficio de sociólogo, Ed. Siglo XXI, Madrid, 2001;
Contrafuegos 2: por un movimiento social europeo, Anagrama, Barcelona, 2001.

En lengua portuguesa, entre otras traducciones: A Economia das Trocas Simbólicas, Perspectiva, São Paulo, 1982;
A Reprodução, Vega, Lisboa, 1983;
Questões de Sociologia, Marco Zero, Rio de Janeiro, 1983;
O Que Falar Quer Dizer, Difel, Lisboa, 1998;
O Poder Simbólico, Difel, Lisboa, 1989 (Bertrand Brasil, Rio de Janeiro, 1989);
Coisas Ditas, Brasiliense, São Paulo, 1990;
As Regras da Arte, Companhia das Letras, São Paulo, 1996 (Presença, Lisboa, 1996);
 Razões Práticas, Celta, Oeiras, 1997; Sobre a Televisão, Celta, Oeiras, 1997;
Meditações Pascalianas, Celta, Oeiras, 1998;
Escritos de educação, Vozes, Petrópolis, 1998; Contrafogos, Celta, Oeiras, 1998;
A Dominação Masculina, Celta, Oeiras, 1999;
Contrafogos II, Celta, Oeiras, 2001.




PENSAMIENTO Y EXPRESIÓN CIENTÍFICA

Pensador y sociólogo, desaparecido en 2002, cuyas posiciones han sido valoradas como una de las más influyentes en Francia durante la última mitad del pasado siglo.

Para Bourdieu, el periodismo se analiza más desde la posición del mediador, del periodista, que de las condiciones mercantiles de la producción de las industrias mediáticas y culturales. El periodismo aparece como un 'campo', esto es, como un universo con autonomía, cuyo capital simbólico, su identidad profesional, le reviste de una ética y una función social que no se corresponde con la conducta de la propia práctica profesional.

El periodismo y los periodistas transforman su posición, su función social, sus prácticas profesionales con el despliegue de la televisión comercial. La competencia se mide aquí con los audímetros y los valores de audiencia determinan los contenidos. Pero los periodistas se muestran fascinados por el medio, ajenos a un análisis crítico de su nuevo papel. La lucha por la audiencia lleva a la banalización, a la búsqueda de valores discursivos que lleguen al mayor número posible de espectadores y eso se consigue con la degradación de los contenidos. Los intereses de los emisores se convierten en un filtro deformador para satisfacer a las audiencias masivas.

Para Bourdieu, más que hablar de 'sociedad de la información', es necesario hablar de 'sociedad del espectáculo'. El poder no es tanto el poder de hacer, el poder político, como el poder contar, el poder mediático.

Bourdieu, sin embargo, no cree que la presión del mercado y de las audiencias sea una expresión determinante del discurso de los medios, ya que atribuye a los periodistas, a través de lo que propone su 'sociología de la acción', una capacidad de regeneración ética, de cambio del 'habitus', de la 'ideología profesional'.

Critica la imagen autocomplaciente de la profesión periodística y la escasa o nula aceptación de la crítica, como ocurre en otros 'campos' (cultura, arte, ciencia, etc.), incluso la crítica interna, entre corrientes o posiciones. "El medio periodístico -señala- rechaza la crítica mutua que se practica en todos los campos de la producción cultural y sobre la cual reposa todo el progreso de las ciencias y del arte, de la literatura".




El análisis de la profesión, la autocrítica y el cambio de su 'capital simbólico' describen la sociología de la acción que conduce a la reinserción del periodismo en la democracia. Bourdieu denuncia asimismo el deterioro de la profesión y de los contenidos a través de nuevas prácticas de censura, basadas en la defensa de los intereses de los editores por parte de directores y jefes de redacción promovidos a sus cargos "por su oportunismo y su sumisión".

Bourdieu hace una apelación a un periodismo de raíces cívicas, que suscite el debate de las ideas y combata el secuestro de los medios y del espacio público de debate por las corporaciones mercantiles. 

Aunque reconoce que la condición laboral de los profesionales se está debilitando, entiende que es esa circunstancia una de las que contribuyen a restarle independencia, a la práctica de la lealtad con la empresa antes que con la sociedad, porque en ello le va el empleo. 

Como para las empresas el éxito del periodismo está relacionado con los 'ratings' de audiencia y las ventas de ejemplares, ésta nueva escala de valores ha sido asumida por los periodistas, que han abandonado su espíritu crítico como observadores de la realidad.

Las intervenciones de Bourdieu sobre el periodismo -llega a hablar de una profesión corrupta, plagiaria y mercenaria- suscitaron fuertes protestas de periodistas y de los teóricos que, según aquél, habían idealizado interesadamente la imagen de los comunicadores para beneficiarse de la proyección mediática. También fue criticado desde otras esferas académicas, por un análisis insuficiente de las variables y ambientes que determinan el fenómeno mediático, más allá de las prácticas profesionales.

 Ver en mi Blog mayor información

Jean Claude Passeron



Jean-Claude Passeron (Niza, 1930) es un sociólogo y epistemólogo francés. En la actualidad es director de estudios honorífico en la École des hautes études en sciences sociales y reside en Marsella, donde forma parte de una unidad pluridisciplinaria (antiguo SHADYC, hoy Centre Norbert Elias).


Biografía

Nacido en Niza en 1930, Jean-Claude Passeron estudia filosofía en la École Normale Supérieure en los años 50. Allí seguirá con interés las clases del joven Michel Foucault, entre otros, y coqueteará levemente con la psicología antes de obtener la agregación y orientarse definitivamente hacia la sociología. En los años 60 da clases en un instituto durante un tiempo, antes de convertirse en asistente de Raymond Aron en la Sorbona.

Trabaja entonces con Pierre Bourdieu, publicando con él dos obras que se convertirán en clásicos indiscutibles de la sociología de la educación: Los Herederos, en 1964, y La Reproducción, en 1970. Junto con Jean-Claude Chamboredon, publican también en esos años El oficio de sociólogo, obra de referencia de metodología y Epistemología de las ciencias sociales.

En parelo con estos trabajos, dirige el departamento de sociología de la Universidad de Nantes, antes de formar parte, en 1968, del equipo fundador del Centre Universitaire Expérimental de Vincennes (hoy: Université Paris VIII, Vincennes - Saint-Denis) junto con Robert Castel y Michel Foucault, entre otros. 

A principios de los años 80, sin embargo, abandona esta universidad para formar parte de la École des hautes études en sciences sociales como director de estudios. Será a partir de entonces cuando participe en la creación de un centro vinculado a esta institución en Marsella, con el objetivo de desarrollar una enseñanza interdisciplinar que aúne sociología, historia y antropología (acorde con su concepción weberiana de la sociología como ciencia histórica y plural), reservando un lugar al aprendizaje de las prácticas y técnicas de investigación (de acuerdo con su concepción de la sociología como "sociología de investigación" -sociologie d'enquête-).

Además de su conocida colaboración con Bourdieu, del cual se distancia a principios de los años 70,1 realiza diversos trabajos con otros sociólogos, como Jean-Claude Chamboredon, Robert Castel, Claude Grignon, Michel Grumbach y François de Singly. En particular, Passeron desarrollará diversas investigaciones en el ámbito de la sociología de la cultura y del arte (sobre la lectura, la recepción de las obras de arte, etc.), publicando, entre otros, trabajos como L'Œil à la page, Les Artistes. Essai de morphologie sociale, Le Temps donné aux tableaux (no traducidos al castellano).

En 1991, publica Le Raisonnement sociologique, una obra de gran impacto que culmina una larga trayectoria de reflexión epistemológica sobre las ciencias sociales, sus esquemas (schèmes), su vocabulario, sus formas de "demostración" y prueba, sus argumentarios, etc.

Rompiendo con algunas de las tesis de El oficio de sociólogo, esta obra, de inspiración marcadamente weberiana y anti-popperiana, recupera el dualismo entre las ciencias sociales y las ciencias naturales, afirmando que las ciencias sociales son ciencias históricas y que, por tanto, no comparten el mismo régimen de verdad que las ciencias naturales, no son ciencias falsables en el sentido de Karl Popper.

Las ciencias sociales se caracterizan, según él, por una pluralidad de teorías en competencia irreductible a un único paradigma dominante, que configuran distintos marcos conceptuales de interpretación. Ello no significa, sin embargo, que deba renegarse del rigor y la exigencia de referencia empírica. El razonamiento sociológico no puede ser, por tanto, más que un razonamiento mixto, compuesto en un necesario ir y venir entre el relato histórico y el razonamiento experimental.2

Obras principales

(con Pierre Bourdieu) Los Herederos. Los estudiantes y la cultura, Siglo XXI, 2008(v.o. 1964).
(con Pierre Bourdieu y Jean-Claude Chamboredon), El oficio de sociólogo, Siglo XXI, 2002 (v.o. 1968).
(con Pierre Bourdieu) La Reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza, Popular, 2001 (v.o. 1970).
(con Claude Grignon) Lo culto y lo popular. Miserabilismo y populismo en sociología y en literatura, La Piqueta, 1992 (v.o. 1989).
El razonamiento sociológico. El espacio comparativo de las pruebas históricas, Siglo XXI, 2011 (v.o. 1991).

Desde mi Blog Magister Ludi