jueves, 16 de marzo de 2017

El cuento de la igualdad de oportunidades: otro mito¡


Referencia:

Igualdad de oportunidades, otro mito que debemos desenmascarar

By: María Marty - @mariamarty16 - Nov 9, 2015, 12:21 pm

Confieso haber sido una de las tantísimas personas que nunca cuestionó la naturaleza del término “Igualdad de Oportunidades”. Hasta el día que, por casualidad, comenté:  “estoy de acuerdo con la igualdad de oportunidades”, y un socialista de pura cepa dijo: “¡coincido!”

Oh oh. Si alguien, cuyos ideales son opuestos a los míos, me da la razón, así nada más, más vale confirmar si estamos hablando de lo mismo. Como era de esperarse, resultó que no.

En mi columna anterior me referí a la igualdad de resultados, la idea por la cual todos tienen derecho a recibir un pedazo igual de la torta, no importa quién la haya cocinado.  Nunca dudé de la perversidad de esta noción.

Sin embargo, mi cabeza conservaba la idea tradicional de que la igualdad de oportunidades significaba un Gobierno que protegiera la vida, propiedad y libertad de todos los individuos por igual, con el fin de ofrecerles la misma oportunidad de elegir, actuar y producir lo que libremente les diera la gana, y tanto como quisieran, o como pudieran.  En resumen, para mí era lo mismo que igualdad ante la ley. Para mí.

Como ocurre con todo término poco definido y defendido, fue tomado por los populistas de izquierda y de derecha, y convertido en otro de sus baluartes, al igual que la igualdad, el bien común y la justicia social.



    Actualmente, igualdad de oportunidades significa que todos deberían comenzar en la misma línea. Y si la línea no es la misma, entonces significa que hay que igualarla de alguna manera

Actualmente, igualdad de oportunidades significa que todos deberían comenzar en la misma línea. Y si la línea no es la misma, entonces significa que hay que igualarla de alguna manera.

¿Suena bien, no? ¿Acaso es justo que algunos arranquen la “carrera de la vida” 10, 20 o 30 metros detrás que otros? Pero la vida no es una carrera de 100 metros planos. La vida se asemeja más a un viaje en tren con diferentes estaciones de partida y de llegada. Intentar modificar este viaje por la fuerza, lleva, indefectiblemente a todos, al mismo destino: la pobreza.



Pedro nació con un Steinway & Sons al lado de su cuna. Su madre es una reconocida pianista que gana mucho dinero con sus conciertos. La casa está repleta de partituras y la música lo acompaña desde que se levanta hasta que se acuesta. Pedro heredó oído y habilidad, y además cuenta con todo lo necesario para desarrollar su talento.

Al año se trepa al instrumento. A los cinco lee partituras complejas gracias a la instrucción “ad honorem” de su madre. A los 10, sus pequeños dedos se deslizan por el teclado como un gato en el tejado.

Ana es su vecina y tiene su misma edad. Los sonidos del piano de Pedro despiertan en ella un único sueño: ser pianista profesional. Cada vez que se topa con un piano demuestra su enorme habilidad y potencial. Pero Ana no tiene piano en su casa y sus padres no se encuentran en condiciones de comprar uno. Tampoco tiene una madre concertista ni los medios para pagar una tutora de tal calibre.  Su “estación de partida” no es la misma que la de Pedro y su camino hacia la meta será más largo y complicado.  ¿Cierto? Sí. ¿Injusto? No.

Un contexto puede ser desfavorable, pero no por eso es injusto. La injusticia sólo puede darse en una relación entre personas, donde una pisotea los derechos de otra.



En este caso ¿Pedro hizo algo que perjudicara a Ana? No. ¿Le quitó algo que le perteneciera? No. ¿La limitó en sus posibilidades? No. No hay injusticia de Pedro hacia Ana, ni tampoco hay deuda alguna.

    Un contexto puede ser desfavorable, pero no por eso es injusto. La injusticia sólo puede darse en una relación entre personas, donde una pisotea los derechos de otra

Ahora supongamos que pretendemos igualar las oportunidades de ambos. ¿Cuáles son las alternativas si no se cuenta con la voluntariedad de Pedro, su familia o de la comunidad?

    Prohibir a Pedro tocar el piano, y a su madre ser su tutora hasta que Ana pueda obtener un piano y una tutora de igual jerarquía.
    Obligar a Pedro y a su madre a compartir su piano y sus clases con Ana.
    Obligar a los padres de Pedro a pagar un piano y clases para Ana.
    Obligar a todos los ciudadanos a pagar un piano y clases para Ana.

Todos los caminos llevan a la coacción.



Posiblemente al leer las alternativas, nadie en su sano juicio aceptaría las tres primeras. Sin embargo, una gran mayoría acepta la cuarta, sin dudarlo. Pero el hecho de que el costo de igualar la oportunidad de Ana con la de su vecino sea asumido por toda la población, y no únicamente por los padres de Pedro, no cambia la naturaleza coactiva del método. Sólo cambia el número de víctimas.

Ahora, pensemos lo siguiente. El caso de Ana es el caso de los 7.000 millones de habitantes del planeta. Cada uno de nosotros desea alcanzar algo en lo cual hay alguien que cuenta con una mejor oportunidad de lograrlo. ¿Qué hacemos entonces? ¿Cómo igualamos la oportunidad de todos a alcanzar cada aspiración?  La única respuesta es: transformando a la humanidad en un gran animal de sacrificio en pos de la misma humanidad. Una contradicción digna de la peor pesadilla.
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Si lo que honestamente pretendemos es que las personas tengan posibilidades de alcanzar sus objetivos, hay una alternativa que no es igualar oportunidades. Es maximizar oportunidades.

Maximizar oportunidades significa ofrecer la mayor cantidad de opciones para alcanzar un objetivo, sin coartar las posibilidades ajenas.

¿Significa que Ana tendrá las mismas chances que Pedro? No. Significa que, si lo merece, conseguirá una beca para estudiar en un buen conservatorio. Significa que sus padres tendrán, gracias a su trabajo, la posibilidad de obtener un crédito para comprar un piano.  Significa que los pianos, debido a la competencia y al libre mercado,  bajarán sus precios a un nivel que le permitirán tener uno propio. Significa que tendrá más posibilidades de transformarse en una pianista profesional.

Por supuesto que mi ejemplo está simplificado, pero no es una utopía. Maximizar oportunidades es posible. Los sistemas basados en el respeto por los derechos individuales y la igualdad ante la ley son los que han demostrado tener mayor movilidad social a lo largo de la historia.

Por el contrario, los sistemas populistas basados en la igualdad de oportunidades y la igualdad de resultados, han ido matando cada sueño de sus víctimas al compás de palabras pegadizas.

Es hora de comenzar a definir “palabrotas” y dejar de repetir frases hechas que terminan siendo muletillas para quienes pretenden guiar a las ovejas directamente al matadero.

lunes, 6 de marzo de 2017

Discurso fúnebre de Pericles: TUCÍDEDES

La Oración funeral de Pericles, o Discurso fúnebre de Pericles,



Es un famoso discurso recogido por Tucídides en Historia de la Guerra del Peloponeso,1 una de las pocas fuentes completas a nuestro alcance sobre el tema de la guerra de poder entre Atenas y Esparta a finales del siglo V a. C.

Antecedentes

La Guerra del Peloponeso ha comenzado y los atenienses hacen una ceremonia para nombrar a sus caídos en la guerra. El orador en esta oportunidad es nada menos que Pericles y el contenido del discurso es un retrato idealizado de la democracia ateniense. La indicación de que los atenienses siguieron esta costumbre “durante el transcurso de toda la guerra” (cap. 34) permite inferir con alto grado de probabilidad que Tucídides compuso este pasaje cuando Atenas ya había sufrido la derrota final. El discurso enfatiza el poder de la ciudad y la libertad de que gozan los ciudadanos, quienes a su vez viven con un profundo respeto por el imperio de la ley (cap. 37). Esta imagen idílica se desvanece de inmediato al mostrarnos Tucídides cómo la peste afectó en lo más profundo el temple moral de la polis (ciudad) llevando a una situación de extrema anomia o falta total de respeto por las leyes (cap. 53).

El discurso

34. En el mismo invierno los atenienses, siguiendo la costumbre tradicional, organizaron públicamente las ceremonias fúnebres de los primeros que habían muerto en esta guerra, de la siguiente manera: montan una tienda y exponen los huesos de los difuntos tres días antes del entierro, y cada uno lleva a su deudo la ofrenda que desea que fue muy mala. Y cuando tiene lugar la conducción de cadáveres, unos carros transportan los féretros de ciprés, cada uno de una tribu y en su interior se hallan los huesos de los pertenecientes a cada una de las tribus. Se transporta también un féretro vacío preparado en honor de los desaparecidos que no fueron hallados al recuperar los cadáveres. Acompaña al cortejo el ciudadano o extranjero que quiere, y las mujeres de la familia quedan llorando sobre la tumba. Los depositan, pues, en el cementerio público (Cerámico) que está en el más hermoso barrio de la ciudad, que es donde siempre dan sepultura a los que han muerto por la ciudad, excepción hecha de los que murieron en Maratón, pues a estos, al considerar la brillantez de su valor, los enterraron allí mismo.
Y después que los cubren de tierra, un hombre elegido por la ciudad, el que por su inteligencia no parezca ser un necio y destaque en la estimación pública, pronuncia en honor de estos el pertinente elogio, tras lo cual se marchan todos. Este es el modo como los entierran. Durante el transcurso de toda la guerra seguían esta costumbre cada vez que la ocasión se les presentaba. Así pues, para hablar en honor de estos primeros muertos fue elegido Pericles, hijo de Jantipo. Llegado el momento, se adelantó desde el sepulcro hacia una alta tribuna que se había erigido a fin de que pudiera hacerse oír ante tan gran muchedumbre, y habló así:

35. “La mayoría de los que aquí han hablado anteriormente elogian al que añadió a la costumbre el que se pronunciara públicamente este discurso, como algo hermoso en honor de los enterrados a consecuencia de las guerras. Aunque lo que a mí me parecería suficiente es que, ya que llegaron a ser de hecho hombres valientes, también de hecho se patentizara su fama como ahora mismo ven en torno a este túmulo que públicamente se les ha preparado; y no que las virtudes de muchos corran el peligro de ser creídas según que un solo hombre hable bien o menos bien. Pues es difícil hablar con exactitud en momentos en los que difícilmente está segura incluso la apreciación de la verdad. Pues el oyente que ha conocido los hechos y es benévolo, pensará quizá que la exposición se queda corta respecto a lo que él quiere y sabe; en cambio quien no los conoce pensará, por envidia, que se está exagerando, si oye algo que está por encima de su propia naturaleza. Pues los elogios pronunciados sobre los demás se toleran sólo hasta el punto en que cada cual también cree ser capaz de realizar algo de las cosas que oyó; y a lo que por encima de ellos sobrepasa, sintiendo ya envidia, no le dan crédito. Mas, puesto que a los antiguos les pareció que ello estaba bien, es preciso que también yo, siguiendo la ley, intente satisfacer lo más posible el deseo y la expectación de cada uno de vosotros.

36. Comenzaré por los antepasados, lo primero; pues es justo y al mismo tiempo conveniente que en estos momentos se les conceda a ellos esta honra de su recuerdo. Pues habitaron siempre este país en la sucesión de las generaciones hasta hoy, y libre nos lo entregaron gracias a su valor. Dignos son de elogio aquellos, y mucho más lo son nuestros propios padres, pues adquiriendo no sin esfuerzo, además de lo que recibieron, cuanto imperio tenemos, nos lo dejaron a nosotros, los de hoy en día. Y nosotros, los mismos que aún vivimos y estamos en plena edad madura, en su mayor parte lo hemos engrandecido, y hemos convertido nuestra ciudad en la más autárquica, tanto en lo referente a la guerra como a la paz. De estas cosas pasaré por alto los hechos de guerra con los que se adquirió cada cosa, o si nosotros mismos o nuestros padres rechazamos al enemigo, bárbaro o griego, que valerosamente atacaba, por no querer extenderme ante quienes ya lo conocen. En cambio, tras haber expuesto primero desde qué modo de ser llegamos a ellos, y con qué régimen político y a partir de qué caracteres personales se hizo grande, pasaré también, luego al elogio de los muertos, considerando que en el momento presente no sería inoportuno que esto se dijera, y es conveniente que lo oiga toda esta asamblea de ciudadanos y extranjeros.

37. Tenemos un régimen político que no se propone como modelo las leyes de los vecinos, sino que más bien es él modelo para otros. Y su nombre, como las cosas dependen no de una minoría, sino de la mayoría, es Democracia. A todo el mundo asiste, de acuerdo con nuestras leyes, la igualdad de derechos en los conflictos privados, mientras que para los honores, si se hace distinción en algún campo, no es la pertenencia a una categoría, sino el mérito lo que hace acceder a ellos; a la inversa, la pobreza no tiene como efecto que un hombre, siendo capaz de rendir servicio al Estado, se vea impedido de hacerlo por la oscuridad de su condición. Gobernamos liberalmente lo relativo a la comunidad, y respecto a la suspicacia recíproca referente a las cuestiones de cada día, ni sentimos envidia del vecino si hace algo por placer, ni añadimos nuevas molestias, que aun no siendo penosas son lamentables de ver. Y al tratar los asuntos privados sin molestarnos, tampoco transgredimos los asuntos públicos, más que nada por miedo, y por obediencia a los que en cada ocasión desempeñan cargos públicos y a las leyes, y de entre ellas sobre todo a las que están dadas en pro de los injustamente tratados, y a cuantas por ser leyes no escritas comportan una vergüenza reconocida. 38. Y también nos hemos procurado frecuentes descansos para nuestro espíritu, sirviéndonos de certámenes y sacrificios celebrados a lo largo del año, y de decorosas casas particulares cuyo disfrute diario aleja las penas. Y a causa de su grandeza entran en nuestra ciudad toda clase de productos desde toda la tierra, y nos acontece que disfrutamos los bienes que aquí se producen para deleite propio, no menos que los bienes de los demás hombres.

39. Y también sobresalimos en los preparativos de las cosas de la guerra por lo siguiente:
mantenemos nuestra ciudad abierta y nunca se da el que impidamos a nadie, ni siquiera a los extranjeros, que pregunte o contemple algo —al menos que se trate de algo que de no estar oculto pudiera un enemigo sacar provecho al verlo—, porque confiamos no más en los preparativos y estratagemas que en nuestro propio buen ánimo a la hora de actuar. Y respecto a la educación, estos, cuando todavía son niños, practican con un esforzado entrenamiento el valor propio de adultos, mientras que nosotros vivimos plácidamente y no por ello nos enfrentamos menos a parejos peligros. Aquí está la prueba: los lacedemonios nunca vienen a nuestro territorio por sí solos, sino en compañía de todos sus aliados; en cambio nosotros, cuando atacamos el territorio de los vecinos, vencemos con facilidad en tierra extranjera la mayoría de las veces, y eso que son gentes que se defienden por sus propiedades. Y contra todas nuestras fuerzas reunidas ningún enemigo se enfrentó todavía, a causa tanto de la preparación de nuestra flota como de que enviamos a algunos de nosotros mismos a puntos diversos por tierra. Y si ellos se enfrentan en algún sitio con una parte de los nuestros, si vencen se jactan de haber rechazado unos pocos a todos los nuestros, y si son vencidos, haberlo sido por la totalidad. Así pues, si con una cierta indolencia más que con el continuo entrenarse en penalidades, y no con leyes más que con costumbres de valor queremos correr los riesgos, ocurre que no sufrimos de antemano con los dolores venideros, y aparecemos llegando a lo mismo y con no menos arrojo que quienes siempre están ejercitándose. Por todo ello la ciudad es digna de admiración y aun por otros motivos.

40. Pues amamos la belleza con economía y amamos la sabiduría sin blandicie, y usamos la riqueza más como ocasión de obrar que como jactancia de palabra. Y el reconocer que se es pobre no es vergüenza para nadie, sino que el no huirlo de hecho, eso sí que es más vergonzoso. Arraigada está en ellos la preocupación de los asuntos privados y también de los públicos; y estas gentes, dedicadas a otras actividades, entienden no menos de los asuntos públicos. Somos los únicos, en efecto, que consideramos al que no participa de estas cosas, no ya un tranquilo, sino un inútil, y nosotros mismos, o bien emitimos nuestro propio juicio, o bien deliberamos rectamente sobre los asuntos públicos, sin considerar las palabras un perjuicio para la acción, sino el no aprender de antemano mediante la palabra antes de pasar de hecho a ejecutar lo que es preciso. Pues también poseemos ventajosamente esto: el ser atrevidos y deliberar especialmente sobre lo que vamos a emprender; en cambio en los otros la ignorancia les da temeridad y la reflexión les implica demora. Podrían ser considerados justamente los de mejor ánimo aquellos que conocen exactamente lo agradable y lo terrible y no por ello se apartan de los peligros. Y en lo que concierne a la virtud nos distinguimos de la mayoría, pues nos procuramos a los amigos, no recibiendo favores sino haciéndolos. Y es que el que otorga el favor es un amigo más seguro para mantener la amistad que le debe aquel a quien se lo hizo, pues el que lo debe es en cambio más débil, ya que sabe que devolverá el favor no gratuitamente sino como si fuera una deuda. Y somos los únicos que sin angustiarnos procuramos a alguien beneficios no tanto por el cálculo del momento oportuno como por la confianza en nuestra libertad.

41. Resumiendo, afirmo que la ciudad toda es escuela de Grecia, y me parece que cada ciudadano de entre nosotros podría procurarse en los más variados aspectos una vida completísima con la mayor flexibilidad y encanto. Y que estas cosas no son jactancia retórica del momento actual sino la verdad de los hechos, lo demuestra el poderío de la ciudad, el cual hemos conseguido a partir de este carácter. Efectivamente, es la única ciudad de las actuales que acude a una prueba mayor que su fama, y la única que no provoca en el enemigo que la ataca indignación por lo que sufre, ni reproches en los súbditos, en la idea de que no son gobernados por gentes dignas. Y al habernos procurado un poderío con pruebas más que evidentes y no sin testigos, daremos ocasión de ser admirados a los hombres de ahora y a los venideros, sin necesitar para nada el elogio de Homero ni de ningún otro que nos deleitará de momento con palabras halagadoras, aunque la verdad irá a desmentir su concepción de los hechos; sino que tras haber obligado a todas las tierras y mares a ser accesibles a nuestro arrojo, por todas partes hemos contribuido a fundar recuerdos imperecederos para bien o para mal. Así pues, estos, considerando justo no ser privados de una tal ciudad, lucharon y murieron noblemente, y es natural que cualquiera de los supervivientes quiera esforzarse en su defensa.

42. Esta es la razón por la que me he extendido en lo referente a la ciudad enseñándoles que no disputamos por lo mismo nosotros y quienes no poseen nada de todo esto, y dejando en claro al mismo tiempo con pruebas ejemplares el público elogio sobre quienes ahora hablo. Y de él ya está dicha la parte más importante. Pues las virtudes que en la ciudad he elogiado no son otras que aquellas con que las han adornado estos hombres y otros semejantes, y no son muchos los griegos cuya fama, como la de estos, sea pareja a lo que hicieron. Y me parece que pone de manifiesto la valía de un hombre, el desenlace que estos ahora han tenido, al principio sólo mediante indicios, pero luego confirmándola al final. Pues es justo que a quienes son inferiores en otros aspectos se les valore en primer lugar su valentía en defensa de la patria, ya que borrando con lo bueno lo malo reportaron mayor beneficio a la comunidad que lo que la perjudicaron como simples particulares. Y de ellos ninguno flojeó por anteponer el disfrute continuado de la riqueza, ni demoró el peligro por la esperanza de que escapando algún día de su pobreza podría enriquecerse. Por el contrario, consideraron más deseable que todo esto el castigo de los enemigos, y estimando además que éste era el más bello de los riesgos decidieron con él vengar a los enemigos, optando por los peligros, confiando a la esperanza lo incierto de su éxito, estimando digno tener confianza en sí mismos de hecho ante lo que ya tenían ante su vista. Y en ese momento consideraron en más el defenderse y sufrir, que ceder y salvarse; evitaron una fama vergonzosa, y aguantaron el peligro de la acción al precio de sus vidas, y en breve instante de su Fortuna, en el esplendor mismo de su fama más que de su miedo, fenecieron.

43. Y así estos, tales resultaron, de modo en verdad digno a su ciudad. Y preciso es que el resto pidan tener una decisión más firme y no se den por satisfechos de tenerla más cobarde ante los enemigos, viendo su utilidad no sólo de palabra, cosa que cualquiera podría tratar in extenso ante ustedes, que la conocéis igual de bien, mencionando cuántos beneficios hay en vengarse de los enemigos; antes por el contrario, contemplando de hecho cada día el poderío de la ciudad y enamorándose de él, y cuando les parezca que es inmenso, piensen que todo ello lo adquirieron unos hombres osados y que conocían su deber, y que actuaron con pundonor en el momento de la acción; y que si fracasaban al intentar algo no se creían con derecho a privar a la ciudad de su innata audacia, por lo que le brindaron su más bello tributo: dieron, en efecto, su vida por la comunidad, cosechando en particular una alabanza imperecedera y la más célebre tumba: no sólo el lugar en que yacen, sino aquella otra en la que por siempre les sobrevive su gloria en cualquier ocasión que se presente, de dicho o de hecho. Porque de los hombres ilustres tumba es la tierra toda, y no sólo la señala una inscripción sepulcral en su ciudad, sino que incluso en los países extraños pervive el recuerdo que, aun no escrito, está grabado en el alma de cada uno más que en algo material. Imiten ahora a ellos, y considerando que su libertad es su felicidad y su valor su libertad, no se angustien en exceso sobre los peligros de la guerra. Pues no sería justo que escatimaran menos sus vidas los desafortunados (ya que no tienen esperanzas de ventura), sino aquellos otros para quienes hay el peligro de sufrir en su vida un cambio a peor, en cuyo caso sobre todo serían mayores las diferencias si en algo fracasaran. Pues, al menos para un hombre que tenga dignidad, es más doloroso sufrir un daño por propia cobardía que, estando en pleno vigor y lleno de esperanza común, la muerte que llega sin sentirse.

44. Por esto precisamente no compadezco a ustedes, los padres de estos de ahora que aquí están presentes, sino que más bien voy a consolarles. Pues ellos saben que han sido educados en las más diversas experiencias. Y la felicidad es haber alcanzado, como estos, la muerte más honrosa, o el más honroso dolor como ustedes y como aquellos a quienes la vida les calculó por igual el ser feliz y el morir. Y que es difícil convencerles de ello lo sé, pues tendrán múltiples ocasiones de acordarse de ellos en momentos de alegría para otros, como los que antaño también eran su orgullo. Pues la pena no nace de verse privado uno de aquellas cosas buenas que uno no ha probado, sino cuando se ve despojado de algo a lo que estaba acostumbrado. Preciso es tener confianza en la esperanza de nuevos hijos, los que aún están en edad, pues los nuevos que nazcan ayudarán en el plano familiar a acordarse menos de los que ya no viven, y será útil para la ciudad por dos motivos: por no quedar despoblada y por una cuestión de seguridad. Pues no es posible que tomen decisiones equitativas y justas quienes no exponen a sus hijos a que corran peligro como los demás. Y a su vez, cuantos han pasado ya la madurez, consideren su mayor ganancia la época de su vida en que fueron felices, y que ésta presente será breve, y alíviense con la gloria de ellos. Porque las ansias de honores es lo único que no envejece, y en la etapa de la vida menos útil no es el acumular riquezas, como dicen algunos, lo que más agrada, sino el recibir honores.

45. Por otra parte, para los hijos o hermanos de estos que aquí están presentes veo una dura prueba (pues a quien ha muerto todo el mundo suele elogiar) y a duras penas podrían ser considerados, en un exceso de virtud por su parte, no digo iguales sino ligeramente inferiores. Pues para los vivos queda la envidia ante sus adversarios, en cambio lo que no está ante nosotros es honrado con una benevolencia que no tiene rivalidad. Y si debo tener un recuerdo de la virtud de las mujeres que ahora quedarán viudas, lo expresaré todo con una breve indicación. Para ustedes será una gran fama el no ser inferiores a vuestra natural condición, y que entre los hombres se hable lo menos posible de ustedes, sea en tono de elogio o de crítica.
46. He pronunciado también yo en este discurso, según la costumbre, cuanto era conveniente, y los ahora enterrados han recibido ya de hecho en parte sus honras; a su vez la ciudad va a criar a expensas públicas a sus hijos hasta la juventud, ofreciendo una útil corona a estos y a los supervivientes de estos combates. Pues es entre quienes disponen de premios mayores a la virtud donde se dan ciudadanos más nobles. Y ahora, después de haber concluido los lamentos fúnebres, cada cual en honor de los suyos, márchense”.

Véase también

Referencias


Bibliografía

lunes, 30 de enero de 2017

Alain Finkielkraut contra “el islamismo de izquierdas”

Alain Finkielkraut contra “el islamismo de izquierdas”

El pensador francés publica en español su controvertido ensayo ´Lo único exacto'
Madrid 28 ENE 2017 - 19:48 CET



Alain Finkielkraut, el pasado 26 de enero, en Madrid. ÁLVARO GARCÍA

El yihadismo avanza en su senda hacia la conquista del poder y el ulema Yusuf al-Qaradawi llama a la guerra santa. Un choque de civilizaciones estalla cada viernes en los suburbios de París. Olas de antisemitismo avanzan por los campos y las plazas de la dulce Francia y los papás judíos retiran a sus hijos de las escuelas temerosos del odio islamista. Los periódicos de la izquierda se callan entre asustados e interesados y prefieren el “fascismo” de Le Pen como chivo expiatorio. No estamos ante una distopía franco-francesa al estilo Houellebecq. Es la lista de obsesiones que alimenta la pluma del prestigioso pensador y ensayista Alain Finkielkraut (París, 1949), todas ellas y bastantes más reflejadas en las páginas de Lo único exacto (Alianza Editorial).

La nueva obra del autor de ensayos tan vitriólicos desde el punto de vista del análisis político y cultural como La identidad desdichada o La derrota del pensamiento volvió a hacerle merecedor de una acusación: la de ser el ideólogo en la sombra de la derecha identitaria francesa. La intelectualidad rive gauche lo ha venido tachando de reaccionario. Diarios como Le Monde o Libération y semanarios como L’Obs demolieron sus interpretaciones acerca de cuestiones como el avance islamista, la laicidad en la escuela pública, la integración o asimilación de los inmigrantes, la cuestión judía y el “antisemitismo de izquierdas” o lo que el autor considera “una pérdida de diversidad en Francia a manos de la homogeneización ideológica”.


Finkielkraut sostiene como tesis vertebradora del relato la imposibilidad de seguir analizando el mundo desde el plano histórico. Y a sus ojos, la dicotomía integración/asimilación cuando se habla de los inmigrantes y de su encaje en suelo francés –y en la identidad francesa: es la verdadera obsesión del autor- tiene que verse superada por la sincronización. “El filósofo marxista alemán Ernst Bloch habló en su libro Herencia de esta época de la no contemporaneidad de los contemporáneos. No vivimos todos la misma época. Y los yihadistas, los salafistas, los islamistas en general, viven en otra temporalidad histórica completamente distinta a la que estamos acostumbrados. Manejan otra agenda”.

El libro recoge 67 piezas escritas entre 2013 y 2015. Por ellas desfilan lo mismo una crítica sin freno al “esnobismo e infantilismo” de Quentin Tarantino en su película Django desencadenado, que un conmovedor retrato de Philip Roth en la fiesta de su 80 cumpleaños; o el lamento ante lo que el filósofo llama “el espíritu de penitencia” puesto en pie por el Estado francés tras los atentados yihadistas de París (“un espíritu que increíblemente convierte a las víctimas en culpables por aquello del ¿pero qué habremos hecho mal?”); o la falta de integración de los jóvenes inmigrantes de la Francia actual; o el surgimiento de “un nuevo fenómeno francés, el islamo-izquierdismo”.

"El Frente Nacional es temible pero no es fascista"




“Considero el Frente Nacional como un adversario, no quiero que llegue al poder ni que la señora Le Pen sea presidenta, su política económica me resulta sumamente inquietante, sus tropismos putinianos y trumpistas me parecen temibles… ¡la señora Le Pen fue a la Torre Trump y ni la recibieron, qué vergüenza!... pero no lo considero un peligro. Hace mucho tiempo que el FN dejó de ser un partido fascista, si es que alguna vez lo fue. Juega el juego democrático, gobierna en ciudades sin mucho escándalo y desde luego no quiere establecer una dictadura en Francia. Nunca votaré al FN pese a que entiendo el sentimiento de inseguridad cultural de muchos de quienes le votan. Lo mejor que pueden hacer los otros partidos contra el Frente Nacional es dar alternativas a la gente”.

El escritor parisiense tiene claro por qué levantan tanto resquemor en el arco político-mediático-intelectual de la izquierda sus denuncias de lo que llama “el nuevo malestar francés”. En una conversación con EL PAÍS en el Instituto Francés de Madrid, donde participó el jueves en La Noche de las Ideas, explica: “Lo que me achacan es haber escrito un libro en 2013, L’identité malheureuse (La identidad desdichada, editado en español por Alianza), donde defiendo el concepto de identidad francesa. También soy culpable de mis lazos con Israel. O sea, que como ve soy doblemente culpable. Soy un racista y defiendo cierta idea de mi país, lo que es un pecado. Y eso, ser el objetivo de los antirracistas es, para alguien que se llama como yo y que viene de donde yo vengo (el padre de Finkielkraut fue un judío polaco deportado a Auschwitz), terrible de verdad. Terrible e inesperado”.

Uno de los capítulos clave en su nuevo libro se titula El espíritu de penitencia, y es una de las claves para entender su (tremendamente discutible, como siempre en Finkielkraut) teoría del culpable y la víctima. Preguntado sobre si hay cierta dosis de masoquismo en esa búsqueda de culpables, contesta:

“Es muy curioso que usted utilice el concepto del masoquismo para hablar de esto. Hace años leí un artículo que Octavio Paz dedicó a Sartre tras la muerte de este. Decía que, en Sartre, el espíritu crítico había tomado la forma de un masoquismo moralizante. Sí: la izquierda ha sobrepasado la frontera que separa el espíritu crítico del masoquismo moralizante. Y en Francia eso se puso sobre todo de manifiesto en los días siguientes al atentado contra Charlie-Hebdo. Primero dijeron: ‘¡Es horrible!’. Y enseguida dijeron: ‘Bueno, pero es que hay gente a la que prácticamente hemos obligado a convertirse en terroristas”.

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/01/27/actualidad/1485543651_464357.html

Madrid 26 ENE 2017 - 23:47 CET
Alain Finkielkraut. Álvaro García

Decía Michel Foucault que la tarea de la filosofía no es otra que diagnosticar el presente. Y decía Charles Péguy: “Adelantarse, retrasarse, ¡cuánta inexactitud! Llegar a la hora es lo único exacto”. Coincidían, pues, en esa reivindicación furiosa del ahora frente a devaneos memoria listicos o arriesgadas predicciones de futuro. Y a ellos dos parece agarrarse intelectualmente como una lapa el pensador, ensayista y académico francés Alain Finkielkraut (París, 1949) en su libro Lo único exacto, que ahora llega en su versión en español editado por Alianza.

Finkielkraut ha visitado Madrid invitado por el Instituto Francés para participar en la segunda edición de La noche de las ideas. Se trata del capítulo español de una iniciativa multitudinaria e internacional que se inició el año pasado y que, esta vez bajo el título Un mundo en común, pretende analizar y debatir en numerosas ciudades y con la participación de destacados intelectuales y políticos, los actuales desafíos y problemas del planeta. El autor de ensayos controvertidos como La derrota del pensamiento o La identidad desdichada mantuvo ayer una conversación con el también pensador y ensayista Javier Gomá, director de la Fundación Juan March. Su título: ¿Qué futuro para la democracia? Posteriormente, otra mesa redonda reunió al exministro de Asuntos Exteriores socialista Miguel Ángel Moratinos con quien fuera su homólogo en el gobierno francés y secretario del Elíseo, Hubert Védrine.

El nuevo libro de Alain Finkielkraut en español llega dos años después de haber suscitado un auténtico volcán de crítica y diatriba en Francia, donde parte de la intelectualidad y de la crítica lo tachó de reaccionario por las ideas que sobre cuestiones como el islamismo, la laicidad, la integración o asimilación de los inmigrantes o la cuestión judía trata en estas páginas. “Conocí otra época, en la que el debate intelectual en Francia era vivo, tenso, pero no violento. Las listas negras han vuelto y la palabra reaccionario ha recobrado un interés que había perdido. La conversación intelectual ha adquirido una inusitada violencia en Francia”, asegura Finkielkraut, que en gran parte culpa de ello al “surgimiento de un neo progresismo brutal que considera que el peligro que acecha a mi país no es el nuevo e indudable antisemitismo que se está produciendo, sino simplemente el Frente Nacional”.

Por cierto, el profesor de Historia de las Ideas en la Universidad Politécnica de París cree que Marine Le Pen no será presidenta de Francia, “aunque sí llegará a la segunda vuelta de las presidenciales y quizá hasta gane la primera”. Considera como “un adversario” al Frente Nacional, dice no desear en absoluto que Le Pen presida el país pero no cree que el Frente Nacional sea “en absoluto” un partido fascista.

Por las 67 piezas recogidas en el libro, escritas entre 2013 y 2015, desfilan lo mismo la denuncia del Django desencadenado de Tarantino que un conmovedor retrato de Philip Roth a sus 80 años; el lamento ante lo que el filósofo llama “el espíritu de penitencia” puesto en pie por el Estado francés tras los atentados yihadistas (“un espíritu que increíblemente convierte a las víctimas en culpables por aquello del ¿pero qué habremos hecho mal?”), la falta de integración de los jóvenes inmigrantes de la Francia actual o las reflexiones sobre el “atolladero moral de Auschwitz”.

El autor considera que Francia, y el mundo en general, se encuentran inmersos en un “choque de civilizaciones” y que “un actor imprevisto ha entrado de lleno en nuestra historia: el Islam político”.

Y cree que “la Historia como ejercicio de memoria ya no nos sirve para analizar eso”. Finkielkraut, recurrentemente masacrado en lo dialéctico por casi todo el arco de la izquierda francesa y por medios como el diario Le Monde o el semanario L’Obs, denuncia además “el surgimiento de un nuevo fenómeno político en Francia, el islamo-izquierdismo”. Frente a eso, Finkielkraut parece sentirse mucho más confortable en el seno de una nueva tendencia intelectual de corte conservador, “pero no un conservadurismo que no es reaccionario ni racista, y que no quiere cambiar el mundo, sino salvar el mundo”.

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/01/26/actualidad/1485461021_814480.html

Europa... ¿seducción o rapto?

Un libro reúne ensayos de 18 autores sobre la crisis de identidad del viejo continente y sus problemas políticos y sociales
Madrid 21 ENE 2017 - 00:00 CET

Refugiados esperan un plato de comida en un almacén aduanero en Belgrado (Serbia). MARKO DJURICA REUTERS

Cosa de varios milenios ya, y seguimos sin estar seguros de la mayor. ¿Fue la pobre Europa seducida y llevada en volandas por el dios Zeus disfrazado de toro o la raptaron los malvados cretenses? El caso es que no hay evidencia demostrable –y lo menos que puede decirse a estas alturas es que nunca la habrá- acerca de cómo llego a Creta la bella fenicia. Cosas de la mitología, que no suele traer bajo el brazo escuadra y cartabón.

Así que, ante la duda y ante las dudas, el editor alemán afincado en Barcelona Raimund Herder tiró de los profesores y pensadores Miquel Seguró y Daniel Innerarity para tratar no de aclarar cosas en torno a lo que fue, es y puede que sea la vieja Europa, sino probablemente para embarullar un poco más la cuestión: la misión de cualquier editor de temas de ensayo que se precie, vaya. El resultado es el libro ¿Dónde vas, Europa? (Herder Editorial, 260 páginas), un contradictorio y enriquecedor crisol de opiniones, datos, lamentos, denuncias, esperanzas, alegrías y desencantos en torno al continente y, más concretamente, en torno a los procesos de integración y desintegración políticos, económicos, sociales y culturales. Procesos de seducción y rapto, en suma.

La nómina de los firmantes coordinados por los editores del libro es tan heterodoxa como las propias opiniones reflejadas. Profesores y catedráticos de filosofía (Marina Garcés, Roberto Esposito, Manuel Cruz, Daniel Gamper, Daniel Innerarity, Santiago Zabala, Victoria Camps, Francesc Torralba, Yves Charles Zarka…), expertos en pensamiento político (Ramón Cotarelo), sociólogos como Anthony Giddens o Eva Illouz, ensayistas y columnistas (Josep Ramoneda), pensadores de rango internacional como Slavoj Zizek o Gianni Vattimo y hasta religiosos como el todopoderoso cardenal Gianfranco Ravasi…

Uno se zambulle en este libro-chequeo y el diagnóstico del paciente no es bueno.
Hubo y hay mucho de seducción, sí, en aquella vieja señora cuyas fronteras geopolíticas se remontan a 1453, cuando los turcos tomaron Constantinopla: un cúmulo de valores que hablan de tolerancia, humanismo, progreso y preocupación social. Pero también hay rapto: el de una Europa víctima de sus dudas, sus vacilaciones, sus propios intereses y sus complejos. A sangre y fuego se hizo la historia europea, hasta que un puñado de políticos visionarios como Schuman, Monnet, De Gasperi o Adenauer decidieron que no podía reeditarse nunca más semejante selva de tumbas. Y así ha sido, de hecho.

Por encima de la impotencia de las desigualdades sociales (el déficit social es el gran fantasma que recorre hoy Europa, a juicio de Daniel Innerarity), de la crisis de los refugiados o de la cobardía continental a la hora de estampar su firma como garante de los más desfavorecidos y de su impotencia en el intento de un tú a tú con Estados Unidos o China, es cierto que Auschwitz y Verdún quedan lejos. No se han repetido y salvo apocalipsis improbable, no se repetirán. No hay guerras en Europa, sí conflictos locales, pero no guerras. Y el continente sigue siendo La Meca para millones de aspirantes (incluso musulmanes) a algo tan excesivo como una relativa dignidad.

De profunda crisis de identidad europea hablan algunos de los colaboradores de este ensayo colectivo, “Europa está bajo mínimos, parece ir a la deriva, hacer aguas por todas partes y necesitar con urgencia pasar por el diván”, sostiene Miquel Seguró, investigador de la Cátedra Ethos de la Universitat Ramón Llull, que alude al Brexit y a la crisis de la deuda en Grecia como exponentes de la “poca consistencia ideológica del proyecto común”. También el escritor y catedrático Ramón Cotarelo se refiere al resultado del referéndum británico y a la salida de la UE por parte de Reino Unido: “Un aspecto importante del actual proceso de unificación del continente es que la hipótesis de la separación voluntaria o forzosa de un miembro no estaba prevista en los tratados (…) El resultado del referéndum inglés hizo añicos la autocomplacencia europea y la confrontó con su realidad” .

Cotarelo, además, apuesta por la Europa de las regiones más que por la Europa de los estados. ¿El motivo?: “Que una ojeada al funcionamiento real de la UE muestra a primera vista una desigualdad en la influencia política de los Estados, lo que refleja otra desigualdad de carácter económico y social”.

El sociólogo británico Anthony Giddens, ex asesor de Tony Blair, ideólogo de la Tercera Vía y Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2002, denuncia sin piedad en el libro (en un texto cedido para la ocasión y escrito antes del Brexit) lo que considera una mezcla de torpeza e intereses políticos en la persona de David Cameron a la hora de convocar el referéndum para la salida o permanencia de Reino Unido en la Unión Europea. “Si Gran Bretaña queda fuera de la UE”, escribía Giddens, “Estados Unidos empezará a pasarla por alto, al igual que otros estados relevantes del mundo”.

El rapto de Europa… Una Unión Europea raptada a la realidad política si no se llega a una verdadera política exterior común: es la idea que parece sugerir en su contribución (Europa hacia el exterior) Javier Solana, exministro socialista y exsecretario general del Consejo de la UE y de la OTAN. Amenazas y riesgos como el ciberriesgo o el terrorismo transnacional llevan a Solana a desconfiar de las soberanías nacionales individuales como vehículo de respuesta eficaz. “Aunque a algunos no les guste, el mundo es irremediablemente global”, escribe Javier Solana, que lamenta la respuesta “descoordinada y decepcionante” dada por la Unión Europea a la crisis de los refugiados.

Slavoj Zizek y los refugiados: los "otros"

 

No suele morderse ni la lengua ni la pluma el pensador y ensayista esloveno Slavoj Zizek. Y no lo hace en ¿Qué dice sobre Europa nuestro miedo a los refugiados?, su contribución al volumen colectivo. Zizek viene a lamentar a las claras el estado de Europa, y denuncia la hipocresía continental para con el otro en general y los refugiados e inmigrantes en particular. Partiendo de la visión lacaniana sobre el carácter patológico de los celos, el autor de La nueva lucha de clases. Los refugiados y el terror se retrotrae al odio nazi contra los judíos: una patología pura y dura. Pero también define como tal “el miedo creciente que despiertan en Europa los refugiados y los inmigrantes: Un discurso paranoico que dice más sobre nosotros, los europeos, que sobre los inmigrantes”. Y a partir de ahí denuncia por igual lo que considera sendos ejercicios de hipocresía: tanto “la atmosfera de miedo y de lucha contra la islamización de Europa”… como “la idealización humanitaria de los refugiados y la auto culpabilización humanitaria”.

 El diagnóstico de Zizek es, como suele, feroz: "La cuestión", escribe, "no es reconocernos en los extranjeros, sino reconocer al extranjero que hay en nosotros -en ello reside la dimensión más íntima de la modernidad europea-. El reconocimiento de que todos nosotros somos, cada uno a nuestra manera, unos lunáticos extraños es la única esperanza de que pueda existir una coexistencia tolerable de diferentes estilos de vida".

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/01/20/actualidad/1484934237_304676.html


miércoles, 25 de enero de 2017

Ayn Rand

Ayn Rand



Nace como Alisa Rosenbaum en San Petersburgo en 1905
Escritora ruso-estadounidense que murió hace 30 años sigue vendiendo cientos de miles de libros al año, y esta semana uno de sus antiguos devotos, Paul Ryan, se convirtió en compañero de fórmula de Mitt Romney en la elección presidencial de EE.UU.. ¿Por qué es Ayn Rand y su obra más famosa, La rebelión de Atlas, tan popular?

La novela de 1.200 páginas fue criticada extensamente cuando se publicó hace 55 años.Sin embargo, pocas novelas han tenido un impacto tan duradero como La rebelión de Atlas, una alegoría distópica en la que los capitanes de la industria luchan contra las regulaciones asfixiantes y un gobierno omnipotente que cierra la producción, llevando a la economía mundial al borde del desastre.

La Filosofía de Rand, que ella llamó objetivismo, golpeó directamente los ideales norte americanos de la libertad, el trabajo duro y el individualismo. En novelas como La rebelión de Atlas, y su libro de no-ficción Las virtudes del egoísmo, Rand abogaba por la supresión de los controles religiosos o políticos que obstaculizan la búsqueda del propio interés.


Según explicó en una entrevista televisiva 1959: "Yo soy ante todo la creadora de un nuevo código de moralidad que hasta ahora se creía imposible - a saber, una moral que no se basa en la fe y ni en la emoción, ni en edictos arbitrarios, místicos o sociales, sino en la razón. "
 
Ella creía que, el "más alto propósito moral del hombre es el logro de su propia felicidad, y que no se debe obligar a los demás, ni aceptar su derecho a obligarlo, que cada hombre debe vivir como un fin en sí mismo y seguir su propio interés propio racional ".

Entre sus principios sostenía que el hombre debe elegir sus valores y sus acciones mediante la razón, que cada individuo tiene derecho a existir por sí mismo, sin sacrificarse por los demás ni sacrificando a otros para sí, y que nadie tiene derecho a obtener valores provenientes de otros recurriendo a la fuerza física.

Rand defendía el egoísmo racional, el individualismo, y el capitalismo laissez faire, argumentando que es el único sistema económico que le permite al ser humano vivir como ser humano, es decir, haciendo uso de su facultad de razonar. En consecuencia, rechazaba absolutamente el socialismo, el altruismo y la religión.

La rebelión de Atlas es su magnum opus, ambientada en un futuro americano sin fecha, a pesar de que es una reminiscencia de la década de 1950. La huelga de los magnates millonarios es orquestada por una imagen de Cristo-como John Galt, que hacia el final de la novela hace un discurso de 60 páginas que le tomo a Rand dos años para escribirlo.

El tema básico de la novela es, en palabras de la propia autora, “no sobre el asesinato del cuerpo de un hombre, sino sobre el asesinato – y el renacimiento – del espíritu humano”, es una historia profundamente filosófica y alegórica.

La novela, que trata diversos temas que abarcan desde el amor hasta economía y política, tiene un profundo contenido filosófico, y su influencia en quien la lee es tal, que muchas personas afirman haber sufrido un profundo cambio radical en sus vidas después de leerla. La influencia de este libro va más allá de la estricta influencia de la filosofía objetivista.



Referencia


Referencia 2

martes, 24 de enero de 2017

EEUU cancelo su participación en el TTP

EEUU cancelo su participación en el TTP


El TPP (Trans Pacific Pact) fue firmado por el Perú el 5 de octubre del 2015. Firmo el tratado: Ollanta Humala.
EEUU. Cancelo su participación en el tratado hoy 23 de enero del 2017, va a revisar el TLCAN y el NAFTA, que afecta a Canadá y a México.
Ambos tratados no obstante contar con muchas críticas, pues son nocivos para las partes, fueron firmados en medio de oposición.

Interesante para tomar nota. Hoy EE.UU. Cancela su participación cuando desea y sin pedirle opinión a nadie.

 
Seguramente también denunciará el tratado con Europa: El TTIP. EL TTIP blinda a las multinacionales.


Link a mi blog

http://percyacunnavigil.blogspot.pe/2015/07/el-parlamento-europeo-aprueba-una.html

Aquí la prensa no le da cabida a esta noticia. La información es casi marginal. Nadie pide explicaciones de ningún tipo.
Como colofón nadie se atreve a hacer lo mismo.
 

TPP Transpacific pact.   APEC: Asia Pacific Economic cooperation Forum

Después de tres años de conversaciones, la Administración de Barack Obama está dando un último impulso para cerrar antes de final de año un ambicioso tratado de libre comercio que incluiría a 12 países de la región Asia-Pacífico. El pacto, denominado Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, en sus siglas en inglés), afectaría a una zona que representa casi el 40% de la economía mundial, alrededor de un tercio del comercio y tiene una población de 800 millones de personas.
 
El presidente estadounidense esperaba limar diferencias personalmente sobre el tratado con los líderes de los otros países en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, en sus siglas en inglés) que se celebra esta semana en la isla indonesia de Bali. Pero el bloqueo presupuestario que ha paralizado la administración estadounidense y podría dar lugar a mediados de mes a la suspensión de pagos obligó a Obama a cancelar en el último momento su participación en la cita asiática. En su lugar, el peso de las negociaciones lo lleva el secretario de Estado, John Kerry.
 
Funcionarios norteamericanos han asegurado que el pacto podría no eliminar todos los aranceles entre los 12 países (Estados Unidos, Japón, Canadá, México, Australia, Nueva Zelanda, Perú, Chile, Vietnam, Malasia, Singapur y Brunei).
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/10/07/actualidad/1381149923_950160.html
 
 EEUU y 11 países del Pacífico han pactado liberalizar sus mercados tras cinco años de negociación. El acuerdo representa la creación de un espacio que englobaría el 40% de la actividad económica mundial. Además de EEUU y Japón, el tratado incluye a dos países oceánicos (Australia y Nueva Zelanda), cuatro americanos (Canadá, México, Chile y Perú) y cuatro asiáticos (Vietnam, Malasia, Singapur y Brunéi)
 
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/10/07/actualidad/1381149923_950160.html
 
Washington ha defendido con ahínco el acuerdo transpacífico con el argumento de que se crean 5.000 puestos de trabajo en Estados Unidos por cada 1.000 millones de dólares de exportaciones adicionales, y ha advertido que podría buscar la exclusión de algunos de los otros 11 países contemplados si es necesario para lograr un pacto a tiempo. Podrían unirse en una segunda fase.
Pone en riesgo vidas
 
Este acuerdo no se limita únicamente al área económica. Toca varios sectores, entre ellos la salud. El TPP pretende beneficiar a las grandes farmacéuticas porque impide que los laboratorios de genéricos tengan el permiso para vender medicamentos para el VIH, cáncer y vacunas que sean más baratos pero igual de buenos. Es decir, sólo podremos comprar medicinas si tenemos dinero suficiente para comprar las de patente. Si no, hay que esperar ocho años, aunque en México el 84% de los medicamentos son genéricos. Esto es una violación a nuestros derechos, si de por sí el sistema de salud en México deja mucho que desear, medidas como éstas sólo empeoran la situación haciendo que millones de personas no puedan recibir las medicinas que necesitan.
 
Incluso organizaciones como Médicos Sin Fronteras han declarado que es “el tratado más dañino en términos de acceso a medicinas en los países sub-desarrollados.”
 
EEUU. Cancelo su participación en el tratado hoy 23 de enero del 2017, va a revisar el TLCAN y el NAFTA.
 
Interesante para tomar nota. Cancela su participación cuando desea y sin pedirle opinión a nadie.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en inglés North American Free Trade Agreement (NAFTA) y en francés Accord de libre-échange nord-américain (ALÉNA), es un acuerdo regional entre los gobiernos de Canadá, de los Estados Unidos y de México para crear una zona de libre comercio, con un costo reducido para el intercambio de bienes entre los tres países.

El NAFTA es un tratado en virtud del derecho internacional. Bajo las leyes de los Estados Unidos se clasifica mejor como un acuerdo del Congreso ejecutivo, lo que refleja un sentido peculiar del término "tratado" en el derecho constitucional de los Estados Unidos de que no vaya seguida por el derecho internacional o las leyes de otros estados.
 
Argumentan que Canadá y México se convirtieron en "colonias" de los EE.UU., que aumento la pobreza en México y agravó el desempleo en los EE.UU. Hacer el dólar la única moneda en las transacciones comerciales entre los socios del NAFTA implico una seria resistencia por parte de la sociedad mexicana e incluso por ciertos sectores del gobierno donde existía el miedo a la pérdida de la identidad nacional.
 
Desde su implementación en 1994, el TLCAN no ha dejado de estar en el centro de la controversia.
 
Según diferentes análisis el nivel de pobreza extrema de México subió rápidamente desde la implantación del acuerdo en 1994, pasando de un 16% a un 28% solo en los primeros cinco años. 5 millones de campesinos tuvieron que abandonar sus tierras, elevando el desempleo urbano en México y aumentando la migración de campesinos a EEUU, generando presiones políticas en el gobierno de EEUU y muchas críticas al gobierno de México

martes, 17 de enero de 2017

En Davos, el encuentro de un mundo al revés.

China desembarca en Davos dispuesta a consolidar su poder frente a Trump.
Pekín negoció que el presidente Xi Jinping inaugure este martes el Foro Económico Mundial

Davos (Suiza) 17 ENE 2017 - 07:07 CET   

El presidente chino, Xi Jinping, inaugura este martes el Foro Económico Mundial (WEF en sus siglas inglesas) de 2017 en la estación suiza de Davos. No será solo una deferencia de la organización hacia el primer presidente chino que acude a la reunión anual por excelencia del capitalismo global. Es una intervención largamente negociada y pergeñada para hacerla coincidir, por expreso deseo de Pekín, con la semana de la toma de posesión del nuevo presidente de Estados Unidos. Xi llega a Davos dispuesto a consolidar el papel de China en la economía mundial y su propio liderazgo de cara al congreso que el Partido Comunista celebra en otoño.


En Davos, el encuentro de un mundo al revés
 

El Foro Económico Mundial, que se inaugura hoy, contara por primera vez, con la asistencia del presidente de China, Xi Jinping.

EL MUNDO | 17/01/2017 a las 6:40 • Actualización 17/01/2017 a las 9:23 |

La edición 2017 del Foro Económico Mundial se abre el martes en Davos, en los Alpes suizos, en un día muy particular: se trata simplemente de un mundo al revés que será cuestionado toda la semana.

Esta semana comenzó con un muy inquietante Donald Trump quien expuso a dos periódicos europeos su desdén por la OTAN, por la Unión Europea y la canciller alemana. El mismo hombre será al final de la semana será reconocido como el 45º presidente de los Estados Unidos. Para entonces, la primer ministro británico, Theresa May, ha explicado este martes a sus conciudadanos, cómo pretende organizar el retiro de su país de la UE. Dos días después, el jueves, llegará a Davos y se presentará a una audiencia internacional con los términos de su plan, sin precedentes.

Habiendo comprendido bastante temprano que habría este año un tipo de vacío del poder en Davos, entre dos administraciones americanas, la saliente y la nueva, que tendrá lugar de un modo lleno de acontecimientos, los chinos decidieron llenar el vacío de forma masiva, no sólo el Foro alberga una gran delegación china, sino que está dirigido por el propio Presidente Xi Jinping.



A quién representa el foro de DAVOS


Cuanto cuesta participar en el foro de Davos

Participar del Foro de Davos y codearse con los máximos líderes del mundo político y corporativo tiene su precio. Para quienes quieren participar del evento, y no son invitados oficiales (como sucede con los mandatarios o ministros), el ticket de entrada arranca en los 20.000 francos suizos (unos 19.800 dólares), pero puede llegar a más de 120.000 francos (118.600 dólares) en el caso de los participantes de categoría "diamante". Claro, cuanto más se paga, más acceso se tiene a las conferencias y eventos privados que se desarrollan en paralelo. La diferenciación es evidente en la credencial. En otra categoría incluso superior están las empresas que participan como sponsors o socias del evento. Ahí, las sumas son millonarias.
Le Monde diplomatique
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Davos. Historia:

Cada año desde 1970, en el corazón del invierno, los principales culpables del mundo - jefes de estado, los banqueros, los financieros, los propietarios de las empresas transnacionales - se encuentran en Davos, una pequeña ciudad suiza, para hacer un balance de los progresos la economía de mercado, el libre comercio y la desregulación. Nombramiento de los nuevos amos del mundo, el Foro Económico de Davos ha convertido indiscutiblemente en el centro del  hiper-liberalismo, la capital de la globalización y el núcleo principal del pensamiento único.

Los dos mil líderes mundiales que se reunieron este año han confirmado, por tanto, ritualmente la necesidad de luchar contra la inflación, reducir los déficits presupuestarios, a seguir una política monetaria restrictiva, fomentar la flexibilidad laboral, desmantelar el estado de bienestar y estimular la libre -Trade. Estos príncipes azules prometían el mundo un futuro brillante; Se promociona la creciente apertura de los países en el comercio mundial; los esfuerzos del gobierno para reducir el déficit, el gasto y los impuestos; aplaudido a la privatización; y destacó las virtudes del ahorro. Según ellos, no hay alternativa política o económica; mercado de ganado impulsado por Internet, el planeta vive en una forma  el final de la historia.

La competición se mantiene en sus ojos, la única fuerza motriz, "Que sea un individuo, una empresa o un país - dijo, por ejemplo, Helmut Maucher, jefe de Nestlé - la cosa importante para sobrevivir en este mundo ha de ser más competitivos que su vecino. "Y ay del gobierno que no sigue esta línea:" 

Los mercados le castigarían inmediatamente - advirtió Hans Tietmeyer, presidente del Bundesbank - porque los políticos están ahora bajo el control de los mercados financieros. "Como puso de manifiesto en Davos, el Sr. Marc Blondel, secretario general del sindicato Fuerza Obrera francés:" 

Los gobiernos son, a lo sumo, un subcontratista de la empresa. El contrato regula. El gobierno administra (1). "

Los acentos triunfalistas no han fallado. Bill Gates, presidente de Microsoft, anunció que la supremacía de Estados Unidos aumentaría: "Las nuevas tecnologías son estadounidenses; Por lo tanto, somos nosotros los que se aprovechan de la explosión del mercado! "Y el Sr. Raymond Barre, ex primer ministro francés, pregonó:" El mundo ha entrado en una larga fase de crecimiento; Ahora, el capital irradia a todo el planeta. "

Sin embargo, por primera vez en esta reunión de las élites, sentimos cierta duda, una preocupación, una sensación de euforia termina con precisión. A este respecto, la revuelta francesa en diciembre de 1995 sirvió rebato. Profesor Klaus Schwab, fundador del Foro de Davos, tiene mismo hizo la primera advertencia: "La globalización está entrando en una fase muy crítica. La reacción se deja sentir cada vez más. Se teme que tiene un fuerte impacto negativo sobre la economía y la estabilidad política de muchos países (2). "

Otros expertos fueron aún más pesimistas en su  conclusión. Así la Sra Rosabeth Moss Kanter, ex directora de la Harvard Business Review y autor de La Clase Mundial, advirtió: "Debemos construir confianza entre los empleados, y organizar la cooperación entre empresas, de forma que las comunidades locales ciudades y regiones se beneficien de la globalización. De lo contrario seremos testigos del resurgimiento de los movimientos sociales, como nunca hemos visto desde la Segunda Guerra Mundial (3). "También es un gran temor del señor Percy Barnevik, jefe de Asea Brown Boveri (ABB), una de las principales compañías de energía, que se lanzó este grito de advertencia:" Si las empresas no cumplen con los retos la pobreza y el desempleo aumentará las tensiones entre los que tienen y los que no tienen, y habrá un aumento considerable en el terrorismo y la violencia. "

Esta preocupación se está extendiendo incluso en los círculos más liberales adquiridos. El Sr. Bill Bradley, el senador (demócrata) de los Estados Unidos, reveló que, debido a la furia competitiva actual de la precariedad del empleo y los salarios más bajos, "la clase media de Estados Unidos viven más tiempo peor, y debe trabajar más para mantener su nivel de vida ". Por lo tanto Newsweek hace poco no ha dudado en denunciar el "capitalismo asesino" (el capitalismo asesino), clavándolo en la picota los doce grandes jefes que en los últimos años han disparado por sí sola más de 363 000 empleados! "Hubo un momento en el despido masivo que fue una desgracia, una desgracia. Hoy en día, más concesionarios son, más la Bolsa está satisfecha ... ", acusa el periódico, también, teme una reacción violenta (4).

"La globalización está creando en nuestras democracias industriales, una especie de subclase de personas desmoralizadas y empobrecidos (5). "¿Quién dice eso? Un sindicalista excitado? Un marxista arcaico? No, sólo el ministro de Trabajo corriente de Estados Unidos, Robert Reich. Se trata de exigir que las empresas habiendo fallado en su deber cívico al reducir el número de sus empleados son castigados, obligado a pagar una tasa adicional.

El sentido común hace prevalecer? ¿Como tenemos finalmente que admitir que sin desarrollo social no puede haber desarrollo económico satisfactorio?.  ¿Y podemos construir una economía fuerte en una sociedad en ruinas?

(1) La Lettre A, 15 février 1996.
(2) International Herald Tribune, 2 février 1996.
(3) Le Nouvel Economiste, 9 février 1996.
(4) Newsweek, 26 février 1996.
(5) The Economist, 10 février 1996.

Qué se entiende por FILOSOFÍA POLÍTICA. BITÁCORA DE P. CAYETANO ACUÑA. 21.06.2026.

P.. CAYETANO ACUÑA VIGIL. @zIGMUNDO VIGIL Cuando nos referimos a la FILOSOFÍA POLÍTICA, yo me refiero a los siguientes CONCEPTOS:    ESTADO,...