martes, 3 de julio de 2018

Teoría del Estado.

Teoría del Estado.




Percy Acuña Vigil

 Magister en Arquitectura y Diplomado en Planeamiento Urbano (Universidad de Edimburgo, Urban and Regional Center. UK). Catedrático en la Universidad Nacional de Ingenieria (Perú). Estudios de Maestría en Epistemología y en el Doctorado en Filosofía en la UNMSM.


1.      La ciencia del estado.
            La Teoría del Estado es la disciplina filosófica que investiga la esencia y finalidad del Estado. Su denominación es de origen alemán y su materia propia se ha desarrollado desde la segunda mitad del siglo pasado. La Teoría del Estado no es Ciencia estricta sino Filosófica, y tiene como objeto el estudio de la realidad del Estado, así como sus caracteres esenciales, situados más allá del derecho.
            El Derecho constitucional es una rama del Derecho público cuyo campo de estudio incluye el análisis de las leyes fundamentales que definen un Estado. De esta manera, es materia de estudio todo lo relativo a la forma de Estado, forma de gobierno, derechos fundamentales y la regulación de los poderes públicos, incluyendo tanto las relaciones entre poderes públicos, como las relaciones entre los poderes públicos y ciudadanos.
            En términos generales, la teoría del Estado es una ciencia del ser social político. La ciencia del Derecho es una ciencia del deber ser social jurídico. El Estado es la sociedad política normada jurídicamente. De aquí que siendo la norma jurídica uno de los elementos integrantes del Estado, la disciplina científica que estudia al fenómeno social y cultural jurídico está en relación directa con la ciencia que estudia al Estado, que es el todo relacional humano organizado política y jurídicamente y del cual el derecho es una parte fundamental.
            Por otra parte, el derecho positivo o derecho del Estado, es un conjunto de reglas que sirven como medio de control de los modos de actuar de los seres humanos y como todo sistema de control social busca posibilitar la convivencia social. Es en este aspecto en donde cobra plena vigencia la afirmación del jurista romano Ulpiano, "donde está la sociedad está el derecho". De aquí que el jurista francés Maurice Hariou señale que una ley constitucional, una Constitución de Estado, no sea otra cosa que "el encuadre jurídico de los fenómenos políticos de la esfera estatal".
            La Teoría del Estado es una disciplina científica que se desarrolla dentro de una manifestación súbita del derecho público en Alemania a principios del siglo XIX, y que tiene como objeto de estudio el fenómeno "Estado".
            En esta tradición Georg Jellinek, Carl Friedrich von Gerber, Paul Laband, Herman Heller y otros, han separado a la Teoría del Estado del campo de estudios de la teoría política general, del proceso político de la esfera estatal separando el estudio teórico y de los principios generales causales y finalísticos del grupo.
            A partir de esta tradición con las disciplinas filosóficas políticas -La Ontología política, la Ética y la Axiología política- se ha tendido a elaborar una ciencia autónoma e independiente, cuyo objeto de estudio es el Estado en su realidad sociopolítica e histórico-cultural-jurídica, que busca formular una teoría filosófica y científica de validez general
            En el pensamiento de Hermann Heller, representante descollante de la Teoría del Estado alemana, se postula utilizar un criterio de verdad que permita describir e interpretar en forma válida los fenómenos políticos, estableciendo, de esta manera, los principios universales que le dan carácter de ciencia.
            Este criterio es la norma mental que nos sirve para juzgar, para apreciar valores, es el signo distintivo que nos permite distinguir una cosa de otra. El objeto del criterio es llevar a la certeza, a un estado anímico de convencimiento de manera evidente, de que nos encontramos en posesión de la verdad. El criterio de certeza no es único, sino que ha variado en el transcurso de la historia. El criterio puede clasificarse en dos grandes grupos: de carácter dogmático y de carácter crítico.
            En esta tradición el criterio para alcanzar la verdad es la evidencia, la cual reposa en el principio de la contradicción. Hay que buscar, luego, la evidencia con apoyo en las diversas fuentes de certeza, por evidencia intrínseca y por evidencia extrínseca. Una vez encontrada la evidencia, el hombre puede estar razonablemente seguro de haber llegado a la verdad desde la opción del realismo crítico.

2.      Problemas fundamentales que plantea todo estudio reflexivo acerca del Estado.
            El estudio de la teoría del estado se plantea la necesidad de determinar ¿Cuál es el objeto de la materia a estudiar?, ¿Qué es el estado?, ¿Cuáles son las características esenciales y accidentales que configuran su ser?, ¿Para qué existe el estado?, ¿Por qué existe el estado?, ¿Por qué debe existir el estado?, ¿Cual es la estructura del estado y cuáles son las actividades que desarrolla?
            Como señalaba en el Leviathan Tomas Hobbes: "Pero ninguno de nosotros acusa por ello a la naturaleza del hombre. Los deseos, y otras pasiones del hombre, no son en sí mismos pecado. No lo son tampoco las acciones que proceden de estas pasiones, hasta que conocen una ley que las prohibe. Lo que no pueden saber hasta que haya leyes. Ni puede hacerse ley alguna hasta que hayan acordado la persona que lo hará." (Leviatán, XIII)


3.      La formación del Estado moderno.
            El período conocido como Edad Moderna significó para Europa importantes cambios en su ordenamiento político. El fenómeno más destacado fue el surgimiento del concepto de Estado moderno: un territorio con fronteras determinadas, la existencia de gobierno común y un sentimiento de identificación cultural y nacional de sus habitantes.
            Este proceso fue iniciado a partir de los siglos XIV y XV, en los cuales el proceso político modifico la estructura de la sociedad feudal en la cual el concepto feudal de lealtad, fue reemplazado por los de autoridad y obediencia, propios de un Estado con poder centralizado. En el siglo XVII, el poder político de los monarcas se fortaleció hasta eliminar cualquier representatividad, dando lugar a las monarquías absolutas.
            La monarquía constituyó un Estado moderno sobre la base de una dirección fuerte, contando con los medios para sostenerla. Con esto, el rey consiguió la resignación de la sociedad, a cambio de un cierto orden y progreso. Uno de los más claros ejemplos del absolutismo fue Francia. Durante el siglo XVII, este país se convirtió en la mayor potencia europea, después de consolidar sus fronteras, gracias a innumerables guerras con los países vecinos. El rey Luis XIV (1643-1715) fue la mejor personificación de la imagen del monarca absoluto.

4.      Surgimiento del Estado liberal.
            El Estado liberal surgió como resultado de una crítica al Estado monárquico absolutista, de los siglos XVII y XVIII, la forma de Estado que existía hasta antes de la Revolución Francesa de 1789. El liberalismo surgió a partir de una crítica contundente al sistema monárquico-feudal, que tuvo su expresión más acabada en la frase del Rey Luis XIV: "El Estado soy Yo".
            Este liberalismo original tenía no solo una dimensión política, sino también económica y filosófica. Entre los pensadores o ideólogos se encontraban Juan Jacobo Rousseau, Montesquieu, Diderot, Voltaire, Adam Smith, David Ricardo, Malthus, John Locke y Hobbes, etc.

            Todos estos filósofos y pensadores hicieron una crítica a la sociedad absolutista-monárquica, que culminó en un proceso revolucionario de carácter político-social como fue la Revolución Francesa, y al mismo tiempo coincidió con un fenómeno de carácter científico-tecnológico: la primera Revolución industrial. Ambos dieron origen a un nuevo tipo de sociedad: la sociedad capitalista; y a un nuevo tipo de Estado: el Estado Liberal-Burgués.

5.      Estado liberal como Estado de derecho.
            El Estado de Derecho se encuadra en el marco del Estado liberal pero no lo agota. Su configuración aparece marcada por dos planteamientos fundamentales:
•    Por el Mandato de la ley (rule of law), que surge como consecuencia de los enfrentamientos producidos en Inglaterra entre los defensores del parlamentarismo y los defensores del absolutismo monárquico. Este concepto supone el Imperio del Derecho o Imperio de la ley, la primacía del principio de legalidad como expresión de la soberanía popular recogida en el Parlamento.
•    Por los planteamientos del iusnaturalismo racionalista de origen protestante que propone el alejamiento del Derecho de las cuestiones éticas y morales; al mismo tiempo que establece la vinculación entre el Estado y el Derecho.

            Pero en realidad la formulación del Estado de Derecho surge en la doctrina alemana como lo expone ampliamente George Holland Sabine en su Historia de la Teoría Política. En esta Immanuel Kant representa la culminación de la concepción racional del Derecho y del Estado.
            El término «Estado de Derecho» tiene su origen en la doctrina alemana Rechtsstaat. El primero que lo utilizó como tal fue Robert von Mohl en su libro La ciencia de policía alemana en conformidad con los principios de los Estados de derecho, sin embargo, la mayoría de los autores alemanes ubican el origen del concepto en la obra de Immanuel Kant. En la tradición anglosajona, el término más equivalente en términos conceptuales es el Rule of law.
            Frente al mandato de la ley (rule of law) que sitúa en una posición suprema al Parlamento, la doctrina alemana, donde esta supremacía no existía, ofreció la formulación del Estado de Derecho según la cual el poder legislativo asume el monopolio de la ley, y el ejecutivo la capacidad de hacer cumplir lo dictado por el legislativo.

6.      Orígenes de la Teoría del Estado.
            Norberto Bobbio señala que en el ámbito de las doctrinas realistas del Estado se distinguen las doctrinas racionalistas y las historicistas. También distingue el modelo iusnaturalista, en el que el Estado es un cuerpo artificial que nace en contraposición al estado de naturaleza, del modelo aristotélico en el cual el Estado es una sociedad natural que brota de la normal evolución del primer núcleo organizado, la familia.
            De manera formal, esta materia se originó en Alemania a mediados del siglo XIX. Sin embargo, el contenido de los estudios que comprende esta disciplina ha variado de acuerdo con las distintas corrientes filosóficas. Según Héller, la decadencia presente de las ciencias políticas, y también, en parte, la crisis política actual, se deben a la falta de relación de las teorías políticas con la realidad y al carácter rela­tivo de sus afirmaciones causado por su manera subjetiva de plantear los problemas

Alemania:
            Entre los autores se encuentra, el positivismo jurídico de Carl Friedrich von Gerber, Paul Laband y fundamentalmente de Georg Jellinek. La del formalismo jurídico encabezada por el austriaco Hans Kelsen, el decisionismo de Herman Héller y Carl Schmitt, y la corriente Nacional Socialista, representada entre otros por Hüber, Höhn y Koellreuter.

Francia:
            En este país, la Teoría del Estado se engloba en el Derecho Constitucional, y existe la tendencia a analizarlo desde un punto de vista jurídico. Es el caso de Carré de Malberg, Hariou, Henri Berthelemy, Leon Duguit, etc. También se analiza desde el punto de vista de las ciencias políticas como es el caso de Maurice Duverger o Jean Meynaud.

España:
            De manera similar a lo que ocurre en Francia, se incluyen los estudios de la Teoría del Estado dentro de los programas de Derecho Público y Constitucional. En este caso, sobresalen los estudios de Adolfo Posada, C. Ruiz del Castillo, Luis Sánchez Agesta, Luís Izaga, Eustaquio Galán y Gutiérrez, Francisco Javier Conde, Antonio Karam, entre otros más. Más contemporáneamente, destaca la obra de José Zafra Valverde que postula la tendencia a considerar a la Teoría del Estado como Sociología Política.

Italia:
            También en este país los problemas de Teoría del Estado son estudiados por los tratadistas del Derecho Constitucional como Palma, Miceli, Orlando y Santi Romano. De igual manera, en la actualidad existe una tendencia a estudiar la Teoría del Estado como disciplina autónoma, siendo notable la obra de Alessandro Groppali. No puede quedar de lado la aportación del insigne filósofo del Derecho Jorge del Vecchio.

Bélgica:
            La obra de Jean Dabin es de gran valer por estudiar los problemas de la política desde el punto de vista teórico, elevándose del positivismo, y por lo ortodoxo de su doctrina en relación con la Filosofía tradicional.

Inglaterra y Estados Unidos:
            En los países anglosajones, las disciplinas políticas y de ciencias políticas reciben especial atención. Por su valer, destacan la clásica obra de A.J. Carlyle (Historia del pensamiento medieval) y la de la George Sabine (Historia del pensamiento político).


7.      Elementos constitutivos del Estado.
            El Estado es una comunidad política cuyos elementos constitutivos son el territorio, la población (el pueblo) y la autoridad, en el sentido equivalente a gobierno.
            Ha sido la Escuela Histórica del Derecho, de la que Savigny fue el más insigne represente, la que opuso al ente racionalista individual la realidad de un ente colectivo, como reacción a la corriente racionalista abstracta e individualista. En vez de un derecho situado en un mundo puramente racional, la Escuela Histórica de Savigny, según Georges Gurvitch, situó al hombre dentro del mundo concreto en que se halla éste. Miró una de las realidades históricas, positivas, semejante al lenguaje y a otras manifestaciones culturales, como señala Raúl Ferrero en su obra sobre "Ciencia Política".
            La existencia del Estado es necesaria, impuesta por la naturaleza de las cosas. En lo que respecta al Estado moderno, éste se constituye desde que el poder se despersonaliza, institucionalizándose. En la formación del Estado hay un hecho de conciencia: la aceptación de los gobernados al establecimiento de un orden cuyo titularato es impuesto a una entidad abstracta.

8.      Importancia de la génesis del Estado.
            El Estado tiene por finalidad el "bien común". Ya Aristóteles lo había definido de este modo y hoy en día ha quedado como verdad universal.
            El orden jurídico es un elemento fundamental del bien común, pero no es el fin del Estado, sino un producto social que se inspira en el bien común. Poder y fin están contenidos en el orden, al cual remodelan. El poder está antes del orden, pues lo dicta, y el fin está más allá del orden, pues lo inspira.
            El bien común consiste en un conjunto de condiciones sociales que favorecen el desarrollo del hombre, medio social propicio para que éste realice sus potencialidades como persona. Raúl Ferrero, en su obra "Ciencia Política", comenta al referirse del bien común, que este no es una masa de bienes por repartir, sino un orden justo, más allá del cual existe para el individuo un fin último.

9.      Finalidad del Estado.
            Por naturaleza, las actividades del Estado se manifiestan en tres formas, que se les denomina funciones: legislativa, administrativa y jurisdiccional. Pero la conducción del Estado, o sea la actividad política, está por encima de la clasificación de funciones.

10.  El Estado de Derecho.
            Se denomina Estado de Derecho a una forma política en la cual el poder se halla sometido a un sistema de normas jurídicas, de manera real, con el fin de proteger los derechos de la persona.
            Históricamente, el Estado de Derecho es una derivación del liberalismo y aparece con la independencia de los Estados Unidos de Norte América y la Revolución Francesa. Su sentido y su finalidad están en la protección debida a los derechos de las personas. Es esta concepción del Estado de Derecho la que impera en las Constituciones democráticas de Occidente.

11.  Elementos del Estado de Derecho.
            Cuatro son los elementos del Estado de Derecho: la libertad individual, la igualdad, la división de poderes y el control de la constitucionalidad de las leyes.
            Fue Montesquieu, quien definió la libertad como "el derecho de hacer todo aquello que las leyes permitan", principio que quedó incorporado a la Declaración del hombre y el ciudadano, donde se declara que, la libertad consiste en poder hacer todo aquello que no daña a otro; por lo tanto, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene más límites que aquellos que aseguran a los demás miembros de la sociedad el goce de los mismos derechos. Estos límites sólo pueden ser determinados por la ley.

12.  Teorías que integran la Teoría del Estado.
            Teoría sociológica, en la que Norberto Bobbio señala que la obra de Weber: Wirtschaft und Recht (Rechtssoziologie) rompe con la tradición clásica de la filosofía política en la definición de Estado, en la teoría de los tipos de poder y en la teoría del poder legal-racional.
    Teoría jurídica en la que la referencia fundamental se encuentra en la obra de Hans Kelsen y en la de Hermann Heller.
    Teoría justificativa, en la que la obra de Georg Jellinek es un referente importante además de los aportes de la teoría religiosa, jurídica, ética, psicológica y de fuerza.
    Además el Estado se estudia desde p.e. las Teorías contractualistas, organicistas, positivistas, idealistas, materialistas.



Bibliografía:
FERRERO R., Raúl: "Ciencia política: Teoría del Estado y Derecho Constitucional. Lima. 2000.
Teoría del Estado: Lima: UNMSM, Fondo Editorial;
Universidad de Lima, 2003, 531 p.; Otros autores: Ferrero Costa, Raúl, Comp.
ALZAMORA VALDEZ, Mario: "Introducción a la ciencia del derecho". Lima. 1972.
RUBIO CORREA, Marcial: "El sistema jurídico: Introducción al Derecho". Lima. 1991.
SILVA SANTISTEBAN G.S., Luis: "Fundamentos de ciencia política”. Lima. 1988.

viernes, 29 de junio de 2018

A period of radical change (2017): About Michel Foucault ( CLARE O'FARRELL)

Estas notas tratan sobre aspectos que Michel Foucault desarrolló.



Hoy respiramos un caos ambiental y se vive un periodo de experimentación a todo nivel. Estamos frente a cambios radicales despues de la caida del muro de Berlin, de la desaparición del Estado proveedor, ha regresado el autoritarismo y nuevas formas de hiper vigilancia, y de autoritarismo empresarial característico de la época de la post verdad del Brexit y de Trump y de la contra cultura de los Wikileaks.




En este nuevo contexto es útil volver a referirse a las teorías, las cuales han sido abandonadas por el pragmátismo vigente del pensamiento de la post verdad.

Foucault sostenía:  Una teoría no es la respuesta. Es solamente un elemento - pero un elemento fundamental - en una ecuación compleja. Estar expuesto a teorías le da a uno mayor opcion sobre los modos en que uno piensa el mundo y por lo tanto de como interactuar con él.   






A period of radical change (2017)

CLARE O'FARRELL
NOVEMBER 12, 2017

I thoroughly agree with this comment from Francois Ewald in an interview on November 3rd in Los Angeles Review of books

I have the feeling that we are living through a much more radical transformation at the moment than in May 1968 or even after the collapse of communism and the fall of the Berlin Wall. For 70 years we have commented and critiqued the order established after World War II. But this page is about to be turned, and a new world is opening up that we don’t yet understand. We are confronted with the social question anew. The question of responsibility will be negotiated once more, and in a way that will be as important as the transformation that I described in L’état providence.

At present. one has a sense of living through a period of ambient chaos and experimentation as people try to sort this out – experiments with a new ‘sharing economy’ (uber, air bnb), experiments with new forms of hyper-surveillance, and a return to authoritarian managerialism and sovereign rule in many workplaces in the Western world. All of these with new globalized technological affordances which make the enforcement of these practices much more ruthlessly effective. To add to this, experimentation with new political forms – the so-called post-truth society of Trump and Brexit, the painful death pangs of the idea of the university and the counter-conducts of Wikileaks and others.

Foucault and ‘theory’

 CLARE O'FARRELL : APRIL 16, 2009 
Posted on my site michel-foucault.com

‘Je suis un expérimentateur, et non pas un théorician. J’appelle théorician celui qui bâtit un système général soit de deduction, soit d’analyse, et l’applique de façon uniforme à des champs différents. Ce n’est pas mon cas. Je suis un expérimentateur en ce sens que j’écris pour me changer moi-même et ne plus penser la même chose qu’auparavant.’

Michel Foucault, (1994) [1980]. Entretien avec Michel Foucault. In Dits et écrits, t. 4. Paris: Gallimard. #281, p. 42.

‘I am an experimenter and not a theorist. I call a theorist someone who constructs a general system either deductive or analytical and applies it to different fields in a uniform way. This isn’t my case.

I am an experimenter in the sense that I write in order to change myself and in order not to think the same thing as before’

Michel Foucault, “Interview with Michel Foucault” J. Faubion, ed., Power (New York: New Press, 2000), p. 240.

Random thoughts in response
Foucault is often either revered or feared as a ‘theorist’. ‘Theory’, the bane of undergraduates loathe to strain their brains, and the dreaded holy grail of postgraduate students looking for some way to satisfy their supervisors’ unreasonable requirements to organize their empirical data into some meaningful form.

In the 1970s, 1980s and even the 1990s ‘theory’, particularly in its French, German and Italian incarnations was the object of aspiration: exciting, difficult and mysterious. Its practitioners were much admired for their lofty intelligence and ability to explain the world and perhaps change things for the better as a result. Alternately, of course, they were reviled as a bunch of obscurantist and dangerous radicals exerting a pernicious influence on the young and foolish.

But the new millennium has seen the erosion of the high status of theory. University courses have systematically eliminated this kind of reflection in favor of pragmatic, so-called ‘vocational’ concerns. That’s what the ‘market’ wants. In vocational courses such as teacher training – the suggestion that reading of reasonable difficulty might actually take place outside of class time and then be discussed in said class, leads to either sullen resistance or open hostility and poor ‘student evaluations’ of the course.

The client is always right. Yet paradoxically, many people (even undergraduates) still have a creeping suspicion that there must be more to life and social existence than learning how to conform to ever more oppressive work-place regulations or propping up the economy in this time of GFC (global financial crisis. I will pass on the sheer utter pomposity and 

Sartrean bad faith of reducing this to an acronym). In desperation, many people, faute de mieux, turn to that nineteenth-century mechanism of social control, psychology, only to find the dreary parade of rats and stats, pseudo-scientific jargon and statements of the obvious has advanced them no further.

Further, postgraduate students in vocational areas such as education bemoan in mantra-like fashion the fact that they have been given no proper training or exposure to ‘theory’, which once they start reading, they actually find to be of some interest in organizing interpretations of the world and events.

But, of course, Foucault claims not to be a ‘theorist’ in spite of universal insistence to the contrary. 

This further confuses students and a number of academics who see theory as little more than a grid or template inexplicably insisted on by supervisors and journal referees for slotting empirical data into convenient boxes. Foucault’s work can’t really be adequately used as a template – although some interpreters have taken aspects of his work and produced handy digest forms for such use.

Foucault’s work is an approach, not a formula for the easy cataloging of data. His point of view is that we are profoundly historical beings who produce forms of knowledge that are also governed by history. The next step is to describe these historical orders, and history by definition involves constant change. There can be no universal ahistorical template of order.

Each historical situation requires reflection and investigation in order to discern the patterns of order which emerge, and further, these patterns of order vary according to the level being examined – are we talking about ships entering a harbour, scientific medical theories, economics or political reform? In a given period, these can all be related at various levels but they have to be examined in turn and the connections between them drawn. This is not a recipe for the production line organization of data and its easy filing into suitable catalogue drawers, drawers which can then be hastily closed and readily forgotten.

II
Comment on this post raises the question of the relation between ‘theory’ and everyday life. I have posted my response here to give it more visibility.

The answer to this question depends on how you define the relation between the kind of reflection that Foucault offers and day-to-day activity. I don’t believe in theory/practice divides. The so-called theory is already a practice. The way one thinks about the world is fundamental to how one lives in the world.

For example, if you believe that men are superior to women and that one ‘race’ is superior to another, or that money and status are what count and have a whole set of ideas to support those beliefs – this will determine how you act in the world. If, however, you change your mind about these beliefs after reading some books or having been exposed to these books through education, you are (perhaps) going to behave differently.

It is not a question of abstract tools (‘theory’) which can somehow be applied to deal with specific problems in the so-called ‘real world’ (practice). This is not what Foucault’s work is about. As I’ve said above – he’s not offering a template. It’s about challenging beliefs people might have about the way things work. It is then up to people reading books such as Foucault’s to decide what they want to think about it all and to decide in what ways they want to conduct themselves at an everyday level in their own very specific situations.

In short, as Foucault said himself elsewhere, a ‘theory’ is not the answer. It is only one element – but a non negligeable element – in a complex equation. And being exposed to ‘theories’ gives one more choices in the ways one thinks about the world and therefore interacts with it.

RELATED
Foucault and the neoliberal art of government
In "Foucault": Foucault on historical causality
In "Foucault": The human and the relation to the non-human

Categories: Foucault, quotations, universities•Tags: higher education, historical theory, theory•

4 THOUGHTS ON “FOUCAULT AND ‘THEORY’”

Thanks for your thoughts on Foucault. When I drink, I read theory, and I worry in my drunken lucidity that I’m indulging in a fantasy land. Foucault inspires me, but on the ground, I’m not sure if he’s helped me get the real work done. I’ve helped a bunch of homeless kids learn how to read, and have helped rehabilitate gang members in Oakland.

I’ve built a house and grown my own food. I’m a unique yoga teacher and consider myself a thoughtful person who is pretty good at not getting stuck in the structures around me. Just not sure how Foucault fits into creating a world that is truly ours, that we have made and are involved in. I read him like I read Artaud, he helps me make an art of my life: perhaps that’s all he is for me. He adds to my poetic sense. But at the end of the day – a REAL day of nitty-gritty work of healing communities I’m a part of – I’m not sure if any theorist has ever put any tricks up my sleeve.

I talk to the kids at Berkeley who study with Dreyfus and I often feel a combination of pessimism and utopianism – doubting they can apply their abstract ideas to changing the streets ten blocks away, but believing that somehow its all relevant, even magical, if only applied the right way.

https://clare-ofarrell.com/2009/09/25/foucault-and-the-neoliberal-art-of-government/
https://clare-ofarrell.com/2009/02/10/foucault-quote-for-february-2009/
https://clare-ofarrell.com/2018/04/27/the-human-and-the-relation-to-the-non-human/
https://clare-ofarrell.com/2018/04/26/freud-vs-jung/


Politica urbanística en Francia: Crítica

Politica urbanística en Francia:

Jean-Louis Borloo, autor del plan suburbano, acusa a Emmanuel Macron de tener una "visión de la sociedad ineficiente y peligrosa". Xavier Lemoine, alcalde de Montfermeil, comparte este punto de vista? Él responde el micrófono del bulevar Voltaire.

Jean-Louis Borlot apunta a Emmanuel Macron y su visión de la sociedad como ineficaz y peligrosa. 

En un medio como el nuestro en donde no existe política urbanística explicita me resulta de interés compartir esta entrevista con finalidad de discución académica.

La política urbanística de nuestro medio es de hecho. No es concertada, se impone mediante la construcción de infraestructura y de asignación de recursos en los niveles locales.

En la medida de que tampoco existe un sistema de control urbano esta política permanece encubierta y sin discución democrática.



XAVIER LEMOINE : « LES MÉTROPOLES SONT DES ASPIRATEURS À RICHESSE ET DES ÉVACUATEURS DE PAUVRETÉ »

 AUJOURD'HUI: Xavier Lemoine: Homme politique

Maire de Montfermeil, vice-président du PCD

Jean-Louis Borloo, auteur du plan banlieue, accuse Emmanuel Macron d’avoir une « vision de la société inefficace et dangereuse ». Xavier Lemoine, maire de Montfermeil, partage-t-il ce point de vue ? Il répond au micro de Boulevard Voltaire.

Jean-Louis Borlot cible Emmanuel Macron et sa vision de la société qu’il juge inefficace et dangereuse. Partagez-vous le constat de l’auteur du plan banlieue ?

Je constate au regard des décisions prises par le gouvernement que l’on est en train de détricoter notre société. On retire toute fonction à tous les corps intermédiaires, qui sont les lieux où se jouent la solidarité et la promotion. Il s’agit d’une individualisation forcenée où ceux qui réussissent, réussissent fort bien, car la dynamique porte à cela, et où ceux qui courent moins vite s’arrêtent très rapidement et sont rapidement relégués. La disparition des corps intermédiaires ne leur donne plus ces lieux de repos, de reprise, de solidarité, d’encouragements et de promotion.

Nous sommes dans une société très dure.
Nous retrouvons là l’expression du libéralisme-libertaire poussée à l’extrême. Nous ne sommes plus des personnes. Nous ne sommes que des agents économiques en quête d’efficacité maximum. Tout ce qui relève de la solidarité apparaît comme parasite ; ce n’est pas rentable.

Le plan banlieue de Borlot préconisait d’investir davantage dans les banlieues. 
Les gens critiquent cependant l’investissement dans les banlieues au détriment de la France périphérique, les résultats étant assez médiocres.

En tant que maire de Monfermeil, partagez-vous ce constat ?

Jean-Louis Borlot avait bien indiqué dans son plan qu’il s’agissait aussi de se préoccuper de la France périphérique. Cela fait trente ans qu’il n’y a plus d’aménagement du territoire. Les métropoles sont des aspirateurs à richesse et des évacuateurs de pauvreté. On relègue la pauvreté à l’extérieur des métropoles et on attire toute la richesse à soi. C’est donc la France périphérique qui en paie les frais.

Il faut renouer avec une vision de l’aménagement du territoire. Pour cela, on ne peut pas faire l’économie d’un certain nombre d’investissements dans les quartiers certes, mais également dans la France périphérique. 

Cette vision de l’efficacité fait qu’on a plutôt tendance à laisser les métropoles capter cette richesse et du mal à la répartir équitablement sur le territoire.

Quant aux quartiers, il faut continuer à injecter des fonds. Je ne souhaite pas opposer l’humain et l’urbain. La requalification urbaine est un préalable à toutes les politiques sociales que l’on pourrait être amené à conduire en direction des populations que nous continuons d’accueillir à raison de deux cents, deux cent cinquante mille par an. Il faut bien qu’elles arrivent quelque part. Il faut bien que nous ayons un traitement adapté et une politique particulière en direction de ces personnes pour les faire s’agréger, qu’elles comprennent et respectent notre société. Si on nous dénie ces moyens, alors inutile de s’apitoyer sur les conséquences que nous aurions à vivre. Elles seraient à mon avis humainement et financièrement bien plus coûteuses pour la France que les quelques moyens que l’on peut légitimement demander.

http://www.bvoltaire.com/les-metropoles-sont-des-aspirateurs-a-richesse-et-des-evacuateurs-de-pauvrete/?mc_cid=c872d43ab6&mc_eid=d4ff9ff02b

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XAVIER LEMOINE: "LOS METROPOLES SON ASPIRADORES DE RIQUEZA RICA Y EVACUADORES DE POBREZA"

 HOY: Xavier Lemoine: político

Alcalde de Montfermeil, Vicepresidente de la PCD

Jean-Louis Borloo, autor del plan suburbano, acusa a Emmanuel Macron de tener una "visión de la sociedad ineficiente y peligrosa". Xavier Lemoine, alcalde de Montfermeil, comparte este punto de vista? Él responde el micrófono del bulevar Voltaire.
Jean-Louis Borlot apunta a Emmanuel Macron y su visión de la sociedad como ineficaz y peligrosa. 

¿Compartes la opinión del autor del plan suburbano?
Veo en las decisiones tomadas por el gobierno que estamos en el proceso de desentrañar nuestra sociedad. Eliminamos todas las funciones de todos los organismos intermedios, que son los lugares donde se desarrollan la solidaridad y la promoción. Es una individualización frenética en la que los que tienen éxito lo logran muy bien, porque la dinámica está relacionada con esto, y aquellos que corren menos rápidamente se detienen rápidamente y son rápidamente relegados. La desaparición de los cuerpos intermedios ya no les proporciona lugares de descanso, recuperación, solidaridad, estímulo y promoción.

Estamos en una sociedad muy dura.
Aquí encontramos la expresión del liberalismo libertario llevado al extremo. Ya no somos personas Somos solo agentes económicos que buscamos la máxima eficiencia. Todo lo que pertenece a la solidaridad aparece como un parásito; no es rentable

El plan suburbano de Borlot exigía más inversiones en los suburbios.
La gente, sin embargo, critica la inversión en los suburbios en detrimento de la Francia periférica, los resultados son bastante mediocres.

Como alcalde de Monfermeil, ¿compartes eso?
Jean-Louis Borlot había indicado en su plan que también era preocuparse por la Francia periférica. Han pasado treinta años desde que hubo más planificación. Las metrópolis son aspirantes a la riqueza y evacuadores de la pobreza. La pobreza queda relegada al exterior de las metrópolis y toda la riqueza se siente atraída por uno mismo. Por lo tanto, Francia periférica es quien paga los costos.

Debemos volver a conectarnos con una visión de la planificación del uso de la tierra. Para esto, no podemos prescindir de una serie de inversiones en barrios, por supuesto, sino también en la Francia periférica.

Esta visión de la eficiencia hace que sea más probable que las metrópolis capturen esta riqueza y encuentren difícil distribuirla equitativamente en todo el territorio.

En cuanto a los barrios, debemos continuar inyectando fondos. No deseo oponerme a lo humano y lo urbano. La recalificación urbana es un requisito previo para todas las políticas sociales que debemos llevar a las poblaciones que seguimos recibiendo a razón de doscientos doscientos cincuenta mil por año. Deben llegar a alguna parte. 

Debemos tener un tratamiento adecuado y una política especial hacia estas personas para que puedan agregar, comprender y respetar nuestra sociedad. Si se nos niegan estos medios, entonces es inútil sentir pena por las consecuencias que tendríamos que vivir. En mi opinión, sería mucho más costoso desde el punto de vista personal y financiero para Francia que los pocos medios que uno puede legítimamente pedir.

On Foucault: Teaching mathematics to lower attainers:




Alderton, J., Gifford, S.
Teaching mathematics to lower attainers: dilemmas and discourses
(2018) Research in Mathematics Education, pp. 1-17. An article in Press.
Abstract
This article draws on Foucault’s concepts of power and discourse to explore the issues of teaching mathematics to low attainers in primary schools in England. We analyze a dataset of interviews, from a larger study, with the mathematics teachers of one child across three years, showing how accountability practices, discourses of ability and inclusion policies interrelate to regulate both teachers and student. We demonstrate the impact of neoliberal policy discourses on teachers’ practices and how they are caught up in conflicting ways by an accountability regime that subverts inclusive pedagogies, requiring teachers to monitor, label and assign within-child deficits. In spite of these regulatory technologies, we identify contradictory fault lines between mathematics education policy discourses which we argue provide the potential for developing a critical awareness of accepted practices and opportunities for change. 

© 2018 British Society for Research into Learning Mathematics

Author Keywords
ability; accountability; discourse; Foucault; inclusion; low attainers; Mathematics education

Gormley, K.
Neoliberalism and the discursive construction of ‘creativity’
(2018) Critical Studies in Education, pp. 1-16. Article in Press.
Abstract

This paper resists normative definitions of ‘creativity’ to argue that the concept is constructed by neoliberal discourses in education policy. The analysis is firstly centered on the Australian context, and this is further informed and complimented by a global perspective. Focusing on two pivotal policies, The Melbourne Declaration of Educational Goals for Young Australians and PISA 2012 Results: Creative Problem Solving, the paper argues that universal versions of creativity, such as those that align the concept with problem-solving or design endeavor, are a product of market logic. Using Foucault’s concept of homo economics, it traces how creativity is subsumed into discourses of workplace readiness and rapidly changing environments, and proceeds to identify how select and partial discourses of the concept, such as creativity as instrumental and determinable are supported, while there is a silence around alternative conceptualizations. The paper concludes with a discussion on how the discursive positioning of creativity by neoliberal themes and formations brings about real effects: certain work practices are valued more than others and particular student and teacher subjectivities are endorsed or demoted ‘in the name of’ creativity.

 © 2018 Informa UK Limited, trading as Taylor & Francis Group

Author Keywords
Creativity; Foucault; homo economicus; knowledge; neoliberalism; policy; power

CLARE O'FARRELL
26 MAY 2018 

Farrell, F., Lander, V.
“We’re not British values teachers are we?”: Muslim teachers’ subjectivity and the governmentality of unease
(2018) Educational Review, pp. 1-17. An article in Press.
Abstract


This paper is a critical investigation of a group of eight Muslim religious education (RE) teachers’ views of fundamental British values in education (FBV). Findings demonstrate that as teachers of multicultural RE, they experience dissonance accommodating the requirements of FBV, and are critical of its divisive effects upon their students. They are able to reclaim some professional agency through their problematization of FBV and reinterpretation of its requirements through the pluralistic discourse of RE. Drawing from Foucault’s analysis of power, we argue that the teachers’ views reveal that FBV is a disciplinary discourse, acting upon teacher and student bodies as a classificatory and social sorting instrument, which we conceptualize as an expression of the “governmentality of unease”. We conclude that further empirical research is required to critically examine how teachers are enacting this policy to assess how FBV continues to shape the education environment and the student and teacher subjects of its discourse.

 © 2018 Educational Review

Author Keywords
Foucault; Fundamental British values; governmentality; Muslim teachers; religious education; subjectivity

Gao Lei addresses power, violence 

By Kwon Mee-yoo

Chinese artist Gao Lei explores the power, control and violence of the ruling class in contemporary society through witty and allegorical art. 

Titled "Enzyme of Trial" and held at Arario Gallery Seoul, this is Gao's first solo exhibit in Korea in five years. 

Gao is one of the ba ling hou, or "after ‘80s," generation artists in China, whose work differentiates from the previous generation. This generation grew up in a materially affluent environment, benefiting from the rapid economic development. Their works encompass a wide range of methods from painting to installation and media art, compared to the previous generation known for bold paintings.

Among the ba ling hou generation, Gao's works incline to be more philosophical.
"I was inspired by French philosopher Michel Foucault's thoughts on power and control," Gao said during a press conference in November. "I'm based in Shanghai now and there are factories near my studio. The change of environment also influenced materials used for my works."

Gao Lei's "Confession" / Courtesy of Arario Gallery
As visitors descend stairs to the underground gallery, they encounter a video of drain hole with the sound of running water. 

This piece is closely related to "Confession," an installation work which features torture tools in a bathroom-like setting with a CCTV instead of a showerhead. 
"Bathroom is a private space and I want to arouse the issue of an individual, power and invasion of privacy," Gao said. "The hanging object holds two meanings of a criminal and a martyr ― the guilty one and the innocent one."

For Gao, CCTV controls people in a psychological way as it is a modern crime finder. "There are many fake CCTVs in China, because it can suppress people just with its presence."

"Test Substance" shows commercial objects such as chair, bookshelf and floor lamp from furniture giant IKEA UV printed on aluminum boards. The backdrop looks like an abstract image, but in fact it is a rendition of mushroom cloud from nuclear explosion. 
"I think it is my interpretation of still life. The three objects are some of the most popular models from IKEA. IKEA advanced to Asia and changed the lifestyle here, unifying the standard of beauty all around the world," Gao said. "The background looks warm due to its colors, but in fact it is very violent image from nuclear explosion."

A series of "Untitled" photographs on the first floor is Gao's metaphor to the conflict between love and oppression. 

The powder blue paper used as the background comes from the Felix Gonzalez-Torres exhibit held at Shanghai's Rockbund Art Museum. Visitors were allowed to take a sheet of blue paper and it represents Gonzalez-Torres' sharing of love.

Gao used this symbol of love against controlling objects such as a roll of birth control education film, a microscope and a mechanical calculator.


The exhibit runs through Jan. 7. For more information, visit arariogallery.com or call 02-541-5701.


martes, 12 de junio de 2018

Sommet de Singapour : 70 ans d’hostilité entre les deux Corées résumés en cartes: LE MONDE | 08.01.2016 à 14h47 •

Sommet de Singapour : 70 ans d’hostilité entre les deux Corées résumés en cartes


Le sommet entre Donald Trump et Kim Jong-un, mardi, vise à mettre fin à une longue série de conflits, escarmouches et coups de pression depuis 1947 entre la Corée du Nord et ses voisins.

LE MONDE | 08.01.2016 à 14h47 • Mis à jour le 11.06.2018 à 16h22 |
Par Pierre Breteau et Jules Grandin


Des soldats envoyés par l’ONU à quinze kilomètres au nord de Séoul, le 3 janvier 1950, pendant la guerre de Corée.

A l’occasion du sommet entre Donald Trump et Kim Jong-un, mardi 12 juin à Singapour, nous republions une version actualisée de cet article initialement publié en janvier 2016.

Au début de 2016, il y avait eu l’essai présenté comme celui « d’une bombe H » et d’une fusée. Puis il y a celui du 3 mars, juste après le vote par l’Organisation des Nations unies (ONU) de sanctions alourdies contre Pyongyang, pendant lequel la Corée du Nord a effectué six nouveaux lancés de fusées ou missiles en mer du Japon. Celui du 30 juillet 2017, quand Pyongyang a annoncé avoir testé un missile capable de toucher « tout le territoire américain », mais aussi l’Europe. Puis deux missiles tirés au-dessus du Japon, le 29 août, le 15 septembre et le 29 novembre.

Cet épisode ressemble bien à une nouvelle tentative d’intimidation de la part du régime de Kim Jong-un qui tire régulièrement des missiles au gré de la situation internationale. Il apparaît comme le dernier en date d’une longue série de conflits, d’escarmouches et de coups de pression depuis 1947 entre la Corée du Nord et ses deux voisins.

Une série funeste à laquelle compte mettre fin le président américain, Donald Trump, qui rencontrera Kim Jong-un à Singapour le 12 juin, lors d’un sommet inédit.

1. Pourquoi la nation coréenne est-elle divisée en deux Etats ?

La Corée en tant qu’Etat se forme très tôt, des regroupements de tribus sont attestés deux millénaires avant notre ère, mais c’est à partir du XIVe siècle qu’un Etat fort et administratif naît dans la péninsule, après la fin de la domination mongole. A la faveur d’un affaiblissement de l’Etat à la fin du XIXe siècle, la Corée devient un enjeu entre les puissances japonaise et chinoise.



Carte de l’expansion de l’empire japonais.

La colonisation japonaise au XXe siècle
Après un traité de protectorat en 1905, qui lie Corée et Japon, le voisin nippon commence sa colonisation « légalisée » par un traité d’annexion en 1910. L’occupation et la colonisation brutale de la Corée par les Japonais sont marquées par l’expropriation des paysans, l’exploitation économique et une politique de promotion de la culture japonaise. Cette occupation provoque des attentats et des révoltes, comme celle de 1919, dont la répression aurait fait plusieurs milliers de morts.

Le colonisateur cherche à faire de la Corée son réservoir de ressources ou de main-d’œuvre, mais aussi de cobayes médicaux humains, d’esclaves et de prostituées (les « femmes de réconfort » coréennes « fournies » aux troupes japonaises, en particulier durant la seconde guerre mondiale).

La seconde guerre mondiale
Fédérée autour du communiste Kim Il-sung (grand-père de Kim Jong-un), la résistance enregistre des succès face à l’occupant japonais. Tant et si bien que cette activité sur le terrain vaut au gouvernement provisoire en exil (nationaliste et libéral) d’obtenir des Alliés l’indépendance de son pays à l’issue de la seconde guerre mondiale.

A la fin de la guerre, et avec la capitulation des Japonais, les Soviétiques prennent pied dans le nord de la Corée dès le début du mois d’août 1945. Les Américains arrivent un mois plus tard par le sud et installent un gouvernement militaire à Séoul. Ce faisant, ils maintiennent en place l’administration héritée de la colonisation japonaise. L’Union soviétique occupe le Nord, les Etats-Unis le Sud, de part et d’autre du 38e parallèle.

Une résolution de l’ONU impose des élections libres dans le pays en 1947. Dans le Sud, ces élections portent au pouvoir l’ancien chef du gouvernement provisoire, le nationaliste libéral Syngman Rhee.

La décision internationale n’est pas reconnue par l’URSS, qui n’organise pas ces élections de son côté de la frontière. Le 19 juillet 1948, la République populaire démocratique de Corée est proclamée, avec Pyongyang pour capitale.

La guerre de Corée
Après de nombreux incidents le long de la frontière précaire, située sur le 38e parallèle, le Nord prétexte une incursion du Sud pour faire traverser la ligne à des milliers de soldats le 25 juin 1950. Le 28 juin, après trois jours de combats, Séoul tombe.

Alors que l’URSS pratique la politique de la « chaise vide » à l’ONU, l’organisation condamne l’attaque et envoie une force de seize pays, dont le commandement est assuré par les Américains. Le 7 octobre, tout le terrain perdu par le Sud a été repris, et les forces de l’ONU traversent le 38e parallèle à leur tour.

Alors que toute la péninsule est presque entièrement conquise, la Chine intervient, envoie des troupes de « volontaires » et fait reculer celles envoyées par l’ONU. Les positions se figent autour du 38e parallèle à partir de juillet 1951.



CETTE CARTE ANIMÉE REPRÉSENTE LES MOUVEMENTS DE TROUPE LORS DE LA GUERRE DE CORÉE ENTRE 1950 ET 1953 ENTRE QUATRE PHASES, PATIENTEZ 4 SECONDES POUR PASSER À L'ÉTAPE SUIVANTE 

2. Pourquoi les deux Etats coréens sont-ils toujours en guerre ?


En juillet 1953, les deux années de négociations, et de guerre de position sur le terrain, entre Nord et Sud se soldent par un simple armistice, avec un très léger gain territorial pour le Sud. L’armistice étant une simple décision politique, les deux Etats sont toujours officiellement en guerre, tant qu’une paix ou qu’une capitulation n’a pas été signée.

A ce titre, malgré la création de la zone coréenne démilitarisée entre les deux Etats, en 1953, les escarmouches ont été nombreuses en soixante-six ans. On peut citer l’envoi par le Nord d’équipes de guérilla au Sud dès les années 1960, l’organisation d’attentats contre les dirigeants du Sud ou contre le vol 858 de la Korean Air en 1987… Plus récemment, en 2010, le Nord a bombardé l’île de Yeonpyeong, qui avait déjà été le théâtre d’affrontements navals en 1999 et 2002.



La carte des escarmouches entre les deux Corées.

3. Comment la Corée du Nord a-t-elle obtenu l’arme nucléaire ?


Dès les années 1950, la péninsule coréenne est largement nucléarisée, côté Sud, par les Américains qui pointent des missiles vers le Nord. Ils seront retirés à partir des années 1970. Pyongyang, elle, n’en dispose pas avant le lancement de son programme nucléaire clandestin en 1998.

C’est une filière pakistanaise, liée à l’ingénieur Abdul Qadeer Khan, qui est soupçonnée d’avoir fourni à la Corée du Nord les plans, et de l’aide, pour mettre au point la bombe A. Le père de la bombe pakistanaise a par ailleurs reconnu en 2004 avoir coopéré avec Pyongyang et Téhéran pour mettre sur pied leurs programmes nucléaires.

Malgré cette suite d’escarmouches, de hausse de la tension entre les deux Etats, les Coréens tentent, timidement, de revenir sur le chemin de la réunification. Depuis le 15 juin 2000, Séoul et Pyongyang ont admis qu’il faudrait « œuvrer ensemble pour la réunification », et l’ont réaffirmé en 2007.

miércoles, 6 de junio de 2018

Gramsci

Gramsci


Gramsci fue un intelectual orgánico. Precisamente su organicidad como hombre de pensamiento y acción se funda en un profundo conocimiento de la Filosofía y la Historia y una extraordinaria sensibilidad cultural para captar la realidad y sus necesidades con sentido político. En Filosofía, como en otros ámbitos de la cultura la hondura de sus reflexiones deviene legado necesario para la contemporaneidad.

Sus reflexiones críticas en torno a "El materialismo Histórico y la filosofía de Benedetto Croce", entre otros, contiene profundas ideas esenciales sobre el devenir filosófico, sus determinaciones, condicionamientos y las múltiples mediaciones en que se conforma y despliega. El filósofo marxista, descontento con la concepción comúnmente aceptada de la historia de la filosofía como historia de las ideas de los filósofos, expone un conjunto de tesis sustancialmente enriquecedoras. Entre otras, sobresale la connotación sociocultural antropológica que imprime Gramsci a la historia de la filosofía. En su intelección la historia de la filosofía no es sólo historia del conocimiento, sino historia de la actividad humana -que incluye momentos de carácter gnoseológico, axiológico, práctico y comunicativo- encarnada en la cultura. En este sentido, hacer historia de la filosofía, es al mismo tiempo hacer historia del despliegue cultural del hombre en las varias expresiones de su ser esencial, sintetizados en la "historia concreta y completa (integral) (....) y sus formas diversas de combinación ideológica".

Ante las preguntas ¿Qué es preciso entender por filosofía, por filosofía de una época histórica? Y ¿ Cuál es la importancia y el significado de la filosofía, de los filósofos en cada una de tales épocas?, la revelación Gramsciana y su agudo discernimiento resultan extraordinariamente sugerentes, tanto por los problemas que aborda, como por el espíritu escrutador que conduce el razonamiento. "Desde el punto de vista que nos interesa, el estudio de la historia y la lógica de las diversas filosofías no es suficiente. Por lo menos como orientación metodológica, -enfatiza - es preciso atraer la atención hacia otras partes de la historia de la filosofía, esto es, hacia las concepciones del mundo de las grandes masas, hacia los más estrechos grupos dirigentes (o intelectuales) y, finalmente, hacia las relaciones existentes entre estos distintos complejos culturales y la filosofía de los filósofos.

 La filosofía de una época no es la filosofía de tal o cual filósofo, de tal o cual grupo de intelectuales, de tal o cual sector de las masas populares: es la combinación de todos estos momentos, que culmina en una determinada dirección y en la cual, esa culminación se torna norma de acción colectiva.."

Hay una dialéctica inmanente en las concepciones histórico - filosóficas de A. Gramsci que recoge esencialmente lo más valioso aportado por el marxismo y otras corrientes del pensamiento universal. 

Una dialéctica con sentido integrador y voluntad cultural que no admite la filosofía como puro pensar de hombre iluminado con espíritu de profeta. En su concepción, la filosofía como actividad humana y resultado de ella, encarna la cultura en sus expresiones económicas, políticas, jurídicas, éticas, estéticas, etc. y en los niveles codianos, psicológicos e ideológicos, integrados en una especial concepción del mundo que da cuenta de la existencia humana en su devenir progresivo en la historia. 


Por ello, explica Gramsci: " la filosofía de una época histórica no es, por consiguiente, otra cosa que la " historia" de dicha época (...) Historia y filosofía son indispensable, en ese sentido forman un bloque". Un bloque en tanto formas diversas de "combinación ideológica" que compendia a manera de síntesis" (...) los elementos filosóficos propiamente dichos, en todos sus diversos grados: como filosofía de los filósofos, como concepciones de los grupos dirigentes (culturales filosóficas) y como religiones de las grandes masas (....)".

Gramsci no niega el valor de la filosofía de los filósofos, lo que sí rechaza es que se eleve y estatuya como única filosofía, al margen de sus fuentes nutricias ( realidad, cultura, formas ideológicas) y los otros saberes producidos por las masas en sus diversas manifestaciones, que en última instancia, todos conforman la totalidad filosófica en forma de concepción del mundo.

Al mismo tiempo, concibe la importancia histórica de una filosofía por la "(....) eficiencia "práctica" que ha logrado ( y " práctica" debe ser entendido en sentido amplio). Si es verdad que toda filosofía es la expresión de una sociedad. -enfatiza Gramsci- debería reaccionar sobre la sociedad, determinar ciertos efectos, positivos y negativos. La medida en que reacciona es la medida de su importancia histórica, de su no ser "lucubración" individual, sino hecho histórico".

El filósofo de la praxis exige a la filosofía y a su movimiento histórico, ser conciencia crítica, si quiere cumplir la función de autoconciencia de la cultura y fermento epocal; y al filósofo, ser un hombre comprometido con su tiempo si desea seguir los latidos de la realidad y nutrirse de su savia histórica. De lo contrario, habrá filosofía, pero estéril y huérfana de identidad, es decir, carente de numen creador y vocación universalizadora. Una historia de la filosofía en el sentido gramsciano debe ser una empresa cultural, sin reducirse a una historia de la cultura. Una historia capaz de reflejar el devenir humano, conceptualmente estructurado y en su naturaleza sistémico- procesual", (....) como lucha cultural por transformar la mentalidad popular y difundir las innovaciones filosóficas que demuestren ser "históricamente verdaderas (....)

Se trata además de una intelección con elan sociocultural antropológico, que sin convertirse en historia antropológica, hace del hombre y su subjetividad, centro del quehacer histórico-filosófico. 

Pero no del hombre concebido abstractamente, sino del hombre real, cuya esencia, concreta las relaciones sociales formadas en el praxis. Esta concepción, sí bien está presente en el legado marxista, Gramsci lo enriquece con su aprehensión de la relación base -superestructura como bloque histórico y la dimensión cultural de la filosofía en su historia.

En la obra de Gramsci, la filosofía es producción espiritual del hombre que sin perder su espíritu cogitativo integrador, asciende de la realidad y desciende a ella para subvertir el presente y preludiar el futuro creadoramente. Según su criterio, "hasta la filosofía clásica alemana, la filosofía fue concebida como una actividad receptiva, a lo sumo, ordenadora; es decir, fue concebida como el conocimiento de un mecanismo que funciona objetivamente fuera del hombre. " Sin embargo la filosofía de la praxis sobre la base de los aportes de la filosofía clásica alemana" (...) plantea la inexistencia de una "realidad" fija por sí misma, sino solamente en relación histórica con los hombres que la modifican, etc.

Las premisas gramscianas de partida sirven de pivoles teórico-prácticos para nuevos discernimientos de las mediaciones internas y externas de la filosofía y su naturaleza específica. El gran teórico marxista penetra con audacia en el proceso interno de la filosofía y revela múltiples aristas ínsitas en su lógica especial, pero no se queda aquí. Distingue la filosofía especializada, de elaboración individual y sistemática, de la propia del sentido común. Muestra el momento de negación o superación dialéctica de ambas y sus recíprocas implicaciones a partir de la filosofía de la praxis que asume como resultado superado de la cultura antecedente y superador del mundo cultural existente y sus expresiones en el sentido común que profesan las grandes masas. Sencillamente, "en la filosofía sobresalen especialmente los caracteres de la elaboración individual del pensamiento; en el sentido común, en cambio, los caracteres difusos y dispersos de un pensamiento genérico de cierta época y de cierto ambiente popular. Pero toda filosofía - continúa Gramsci- tiende a convertirse en sentido común de un ambiente, si bien restringido( de todos los intelectuales). Se trata por lo tanto, de elaborar una "filosofía que, teniendo ya difusión o difusividad por encontrarse conectada a la vida práctica, implícita en ella, se convierta en un renovado sentido común, con la coherencia y el nervio de los filosóficos individuales. Esto no puede lograrse si no se siente permanentemente la exigencia del contacto cultural con los "simples"

Sólo en esta dirección, en opinión de Gramsci, la filosofía deviene realidad, deviene "histórica", se depura de los elementos intelectualistas de naturaleza individual y se hace vida".

En su concepción, estos propósitos están contenidos en la filosofía marxista y debe asumirlos con eficacia, en tanto filosofa de la praxis, devenida autoconciencia crítica de la cultura, pues (...) en el trabajo de elaboración de un pensamiento superior al sentido común y científicamente coherente, no se olvida jamás de mantener el contacto con los "simples" y, antes bien halla en dicho contacto la fuente de los problemas que estudiar y resolver".

En sus apuntes para una introducción y una iniciación en el estudio de la Filosofía y de la Historia de la cultura, además de enfatiza la función cosmovisiva de la filosofía y por extensión la demostración de su tesis de que todos los hombres son "filósofos", expone ideas sugerentes: " Hay que destruir el prejuicio muy difundido de que la filosofía es algo muy difícil por el hecho de que es la actividad intelectual propia de una determinada categoría de científicos especialistas o de filósofos profesionales y sistemático. "Por lo tanto, hay que demostrar preliminarmente que todos los hombres son "filósofos ", defendiendo los límites y las características de esta "filosofía espontanea, propia de "todo el mundo", esto es de la filosofía que esta contenida: 1) en el lenguaje mismo, que es un conjunto de nociones y de conceptos determinados y no solamente de palabras gramaticalmente vacías de contenido; 2) en el sentido común y buen sentido; 3) en la religión popular y por lo tanto en todo el sistema de creencias, supersticiones, opiniones, modos de ver y actuar que se revelan en aquello que generalmente se llama "folklore".



El filosofo de la praxis, revela filosofía-sentido cosmovisivo-en el lenguaje, en el sentido común y buen sentido y en la religión popular y todos los sistemas de creencias, subrayando las funciones criticas, metodológica y práctica de la filosofía, en tanto aprehensión práctico- espiritual de la realidad por el hombre.

Apela al " conócete a ti mismo socrático, como proceso iniciador de todo filosofar. Destaca el valor del lenguaje y su contenido filosòfico-cultural.

Muestra la conexión entre el sentido común, la religión y la filosofía, y establece diferencias. "La filosofía es la crítica y la superación de la religión y del sentido común y en ese sentido coincide con el " buen sentido" que se contrapone el sentido común"

Niega la existencia de una filosofía en general. En su criterio "existen diversas filosofía o concepciones del mundo y siempre se hace una elección entre ellos." Se opone a separar a la filosofía política, pues" (..) la elección y la crítica de una concepción del mundo es, también ello, un hecho político"

Es indudable que estamos en presencia de un rico legado teórico-metodológico gramsciano en torno a la filosofía. Una herencia poco aprovechada por los historiadores y profesores de la filosofía. Este trabajo no agota la multiplicidad de contribuciones al tema objeto de estudio. Sólo se aproxima a algunos que requieren de sistematización y despliegue; y otros, ni apenas se esbozan. Ambos forma parte de un proyectado libro que espero sea realizado.

Particularmente, las sabias reflexiones de Gramsci, como historiador de la filosofía marxista exigen especial atención. Su labor creadora como crítico de las tergiversaciones del marxismo resultan de gran valía y transcienden nuestro tiempo. Sus notas críticas sobre una tentativa de "Ensayo Popular de Sociología", por sí solas muestran la riqueza dialéctica del marxismo de Gramsci, en oposición a las tendencias de corte dogmático y positivista que se hacen llamar marxistas. Su trabajo sobre "Problemas para el estudio de la filosofía de la praxis", aporta varias ideas para la comprensión del marxismo en su génesis y desarrollo y como proceso de continuidad y ruptura que corona una nueva cultura que hace patente el valor del hombre, y la subjetividad humana en la radiación social.

En fin, la obra de Gramsci tiene mucho que hacer en los tiempos que corren. La riqueza conceptual metodológica, teórica y práctica en sus concepciones filosóficas es imprescindible, tanto para el estudio de la filosofía en general, como para la historia de la filosofía marxista en particular.

En los momentos actuales, cuando la realidad sólo es registrable y aprehensible en su
complejidad, se exige de un pensamiento complejo con posibilidades infinitas de asumir lo esencial sin ignorar los detalles. Un pensamiento encarnado en la historia y la cultura, con fuertes raíces identitarias y vocación ecuménica. Aún Gramsci tiene mucho que decir, aunque lo dicho sean simples sugerencias, pero con luz de estrellas y cargadas de utopías.

Dr. Rigoberto Pupo Pupo

Las clases subalternas


https://www.hemisferioizquierdo.uy/single-post/2018/04/12/Consideraciones-sobre-el-concepto-gramsciano-de-%E2%80%9Cclases-subalternas%E2%80%9D

Qué se entiende por FILOSOFÍA POLÍTICA. BITÁCORA DE P. CAYETANO ACUÑA. 21.06.2026.

P.. CAYETANO ACUÑA VIGIL. @zIGMUNDO VIGIL Cuando nos referimos a la FILOSOFÍA POLÍTICA, yo me refiero a los siguientes CONCEPTOS:    ESTADO,...