- Thomas Hobbes: Planteaba que el Estado (el Leviatán) es un poder absoluto pero necesario para evitar la guerra de todos contra todos y garantizar la supervivencia.
- John Locke: Consideraba que el Estado debe proteger los derechos naturales del individuo (vida, libertad y propiedad); si el Estado vulnera esto, el pueblo tiene derecho a rebelarse.
- Jean-Jacques Rousseau: Propone que el Estado se fundamenta en la Voluntad General, donde los ciudadanos ceden parte de su libertad natural a cambio de una libertad civil orientada al bien común.
- Aristóteles: En su obra La Política, define al Estado como la asociación natural y última del ser humano, cuyo fin supremo no es solo sobrevivir, sino alcanzar la "vida buena" y la autosuficiencia.
- Platón: En su obra La República, plantea que la justicia es una virtud tanto individual como del Estado. Define la justicia como armonía, donde cada clase social (gobernantes, guardianes y productores) realiza su función específica para el bien común. [1]
- Aristóteles: La define como "dar a cada uno lo que le corresponde". Establece que la justicia política se divide en distributiva (reparto de bienes y honores) y correctiva (reparación de daños).
- Immanuel Kant: vincula la justicia a la libertad. Sostiene que un ordenamiento político es justo si garantiza la máxima libertad compatible con la libertad de los demás.
- John Rawls: A través de su obra Teoría de la Justicia, propone que la justicia debe entenderse como equidad. Introduce el concepto del "velo de la ignorancia", donde las leyes se diseñan pensando en los más vulnerables.
- Iusnaturalismo (Derecho Natural): Sostiene que los derechos son inherentes a la naturaleza humana y universales; existen antes del Estado y provienen de la razón o de lo divino. Filósofos como John Locke plantearon que los derechos básicos son la vida, la libertad y la propiedad.
- Contractualismo: Considera que los derechos civiles y políticos surgen de un contrato social, un acuerdo donde los individuos renuncian a parte de su libertad natural a cambio de que el Estado garantice la seguridad y el orden. Thomas Hobbes y Jean-Jacques Rousseau son referentes clave en este modelo.
- Positivismo Jurídico: Argumenta que los derechos no existen de forma natural, sino que son válidos y reales porque están consagrados en un ordenamiento jurídico creado por el Estado.
- Separación entre Derecho y Moral: La validez de una ley depende puramente de su proceso formal de creación (quién la emite y cómo), independientemente de si es considerada justa o injusta.
- Monismo Jurídico y Soberanía: El derecho es un monopolio del Estado. Nace de la voluntad del soberano (como plantearon teóricos precursores como Thomas Hobbes y pensadores clásicos como Hans Kelsen), estableciendo la ley como un mandato coactivo.
- Seguridad Jurídica y Orden: Políticamente, busca garantizar un entorno de certeza y previsibilidad, privilegiando el "gobierno de las leyes" sobre el "gobierno de los hombres".
- Teoría de la Justicia y Derechos Humanos: Corrientes modernas, como las de John Rawls o el enfoque interpretativo de Ronald Dworkin, entienden los derechos como "cartas de triunfo" frente a las decisiones de las mayorías, buscando equilibrar la libertad con la igualdad y la justicia.

